STRYPER – Even the devil believes

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STRYPER – EVEN THE DEVIL BELIEVES

FRONTIERS RECORDS

9,1/10

 

La segunda juventud de Stryper sigue sin expirar. Lo que está haciendo la agrupación cristiana en los últimos años, particularmente desde que entraron a formar parte del catálogo de Frontiers Records, es sencillamente demoledor. Endureciendo su sonido respecto a su época dorada de la década de los 80, Stryper han publicado unos cuantos álbumes de bellísima factura con notable regularidad, algo que pocos de sus contemporáneos se ven capaces de realizar a estas alturas de la película.

Si hay un adjetivo que pueda describir a Stryper es “valientes”. En una época en la que “sexo, drogas y rock n’ roll” estaban a la orden del día a todos los niveles dentro del heavy metal, ellos tuvieron las santísimas narices de introducirse en este mundillo a base de cantarle a Dios y a Jesús, y encima logrando cosechar muy buenos números de ventas. Se ganaron la simpatía de muchos y la antipatía de muchos otros: heavys que los detestaban porque “los heavys no pueden ser cristianos” y cristianos que los consideraban unos blasfemos por cantar la “música del diablo”. Las han visto de todos colores, pero allí siguen, callando bocas continuamente tanto desde el estudio como desde los escenarios.

Quizás esa propia valentía fue la que les empujó a probar elementos distintos en su anterior álbum God damn evil, aunque el resultado de estos detalles acabase ciertamente descolocando a muchos de sus seguidores. En este nuevo Even the devil believes, Stryper se limitan a hacer lo que mejor saben hacer, ni más ni menos, y la realidad es que con eso ya tienen argumentos sobrados para cuajar un disco triunfador.

Fuera del apartado estrictamente musical, me gusta ver cómo Stryper saben leer la situación actual del mundo desde un punto de vista cristiano y lo reflejan en sus letras. En este nuevo disco, aparte de apelar a la temática recurrente de veneración cristiana, Stryper se posicionan de forma especialmente reivindicativa en favor de una serie de valores de trasfondo cristiano muy aplicables a los tiempos que corren, donde el odio se apodera del hombre. Es algo en lo que la banda americana no se había centrado especialmente hasta ahora, y debo decir que me apasiona ver a Stryper ejerciendo esta labor de filtrar la realidad actual en clave cristiana y mandar mensajes muy claros sobre ello.

Arranca ferozmente el nuevo disco con Blood from above, todo un festival de riffs hechos para volarle la cabeza al oyente ya desde un primer momento. Michael Sweet y Oz Fox toman el protagonismo a las seis cuerdas con un tremendo solo, mientras Robert Sweet se muestra firme y contundente a los parches. Enlazamos con Make love great again, un medio tiempo con el que conservan la contundencia y con el que modifican el eslogan que Donald Trump ha pronunciado a bombo y platillo durante los últimos años, realizando así una crítica a la sociedad actual globalmente.

Let him in recupera la velocidad y nos presenta unos destacados coros (marca de la casa de Stryper), para luego dejarnos con la majestuosa Do unto others: una emotiva llamada a la empatía y al amor al prójimo enmarcada en una perfecta combinación de potentes riffs, un espectacular solo, estremecedores coros y un Michael Sweet que literalmente se sale a las voces, culminando el corte realzando la emotividad del mismo con un estruendoso agudo (pocos pueden alcanzar tan elevadas notas a los 57 años de edad…).

Llega la canción homónima Even the devil believes, cuyos agresivos riffs me llaman inevitablemente a sacudir mi cabeza (quizás sean los más reconocibles y más genuinamente compuestos de todo el álbum). Le sigue una mucho más tranquila y melódica How to fly, donde los coros vuelven a situarse en primerísimo plano, pero con trallazos como Divider poco dura la tranquilidad.

This I pray supone un descanso a toda la oleada de contundencia que se nos tira encima hasta entonces: una típica power ballad de antaño con guitarras acústicas de por medio y que incluye en sus estrofas algunas plegarias populares como Now I lay me down to sleep. La magnífica Invitation only suena especialmente ochentera e incluso me parece una especie de “mirada atrás” a los años dorados de Stryper por su sonido más distendido. El álbum muere con una animada y pasajera For God & rock n’ roll y con un último trallazo de puro heavy metal de título Middle finger messiah.

La pasión y dedicación que cada miembro de Stryper dedica a sus composiciones queda sobradamente demostrada en cada una de ellas. Como ya lleva siendo costumbre, Even the devil believes es fruto de un tremendo esfuerzo y trabajo musical de todos los músicos de la banda en conjunto. Michael Sweet se muestra intratable vocalmente en todo el disco pese a que su voz haya envejecido desde los años de gloria, pues ha sabido cuidar su voz hasta el punto que domina graves y agudos con una habilidad pasmosa a su edad.

Él mismo y Oz Fox se coronan a nivel de guitarras, no hay ni un solo “pero” que se le pueda poner a los riffs y solos, y demuestran una vez más ser una de las mejores duplas de guitarra de la historia del género. Por su lado, el bajista Perry Richardson se consolida plenamente en la banda y ejerce como perfecto complemento de la contundente y eficaz labor a la batería de Robert Sweet.

Stryper se han regenerado y han terminado sacando adelante una nueva forma de sonar, mucho más contundente que el hard and heavy que los llevó a la fama, pero que es una evolución natural del mismo. De este modo, Stryper logran sonar más duros que nunca pero no pierden un ápice de su personalidad y siguen siendo completamente reconocibles. Este es el secreto de su renovación y el por qué a estas alturas siguen publicando unos trabajos tan notables como el presente. Que no se cansen nunca de hacer lo que hacen…

Marc Paradell

9.1
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  • Nota de los lectores (2 Votos) 5.3
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