DAERIA – Alter

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DAERIA – ALTER

On fire records

9/10

Hoy sale a la venta Alter el segundo trabajo de Daeria. Un disco que cuenta con 8 temas donde la banda ha intentado poner todo su potencial sobre la mesa de tal forma que ningún tema pase sin pena ni gloria por el disco.

Cuando pulsamos el play, lo primero que nos llega es la secuencia con la que inicia Miedo, tema con el que la banda nos presentó este nuevo trabajo. Sus riffs de guitarras entre Víctor y Eimel , las líneas de bajo y una potente batería que llevará toda la canción, son las encargadas de darle un toque de rebeldía. Con una letra muy cuidada y unos coros muy destacables nos habla de las máscaras que en ocasiones nos vemos forzados a llevar para encajar en la sociedad y del miedo que nos puede producir abandonarlas por ser nosotros mismos.  Sin duda, lo que más llama la atención son sus cambios de ritmo, que seguramente están pensados para que, quien la escuche, sienta también esa alternancia entre «otro día más» y «hoy voy a ser yo, a quien guste bien y a quien no, es lo que hay», sin perder en ningún momento el toque rebelde.

Como no, siendo Joel Marco parte de la formación, no podía faltarnos un tema «friki», y como tal se nos presenta El ojo de Aughra, personaje de «El cristal oscuro» encargada de mantener la paz entre todos los seres vivos que habitaban Thra y de reestablecerla cuando esta se corrompe, y esto es lo que nos cuenta la parte lírica. En cuanto a la parte instrumental se nos presenta con una guitarra a la que se le une, sutilmente y cada vez de forma más intensa, la batería, llegando a su punto álgido cuando se incorporan también la guitarra de Eimel y el bajo Laura. Vocalmente es más grave y agresivo con unos coros que, en el estribillo, llegan a ser hasta los protagonistas y que hacen que sea muy pegadizo. Destaco las líneas de bajo que, sin duda, Laura ejecuta de maravilla y que en ocasiones parecen robarle protagonismo a las guitarras.

Y con una suave melodía de piano nos llega Bailarina, pero esta dulzura dura poco, justo hasta que las cuerdas entran en escena junto con la batería. Una letra mucho más calmada donde la voz de Ángel puede tomar todo el protagonismo que quiera llegando a mecerte, e incluso en ocasiones invitando a quien la escucha a querer bailar. Está inspirado en la historia de un amigo cubano de Eimel, y nos habla de falsas realidades. Un solo de guitarra que acaba convirtiéndose en parte vocal, que acongoja el alma y despide bailarina como si se tratase de aquella muñeca que había en una caja de música.

Y entre tanta dulzura, nos llega la power balad del disco Parte de ti para contarnos el dolor de una ruptura amistosa. Con lo que parece ser una guitarra acústica al inicio, y la voz de Ángel dándole un toque distinto a la parte lírica. Unos coros que vuelven a tener protagonismo y que, sin duda, sacará más de una lágrima a quien más que escuchar la canción, sienta su letra, pues «un camino acaba y otro empieza aquí», pero siempre habrá una parte del uno en el otro. Un solo de guitarra que, en esta ocasión, más que la rebeldía, parece acariciarte el alma acaba con unos «oooh» que involucrarán en directo a quien sea capaz de contener las lágrimas, dando espacio a unos últimos acordes de piano.

Pero no todo van a ser temas dulces, y rápido nos lo hacen saber los primeros acordes del quinto tema del disco que viene a contarnos esa mitológica historia de Osiris, Seth y la venganza de Horus. Y hablando de venganza, no podría expresase mejor de lo que lo hace la unión de una agresiva batería y una guitarra resentida y sedienta de venganza que, a medida que el tema avanza, se acentúan más aún. Hacia el final del tema hay una parte más egipcia que transmite una falsa dulzura, como quien ya tiene todo calculado y solo le falta llevar a cabo su venganza para, finalmente volver a esa rabia y potencia. Un grito por parte de Ángel que pone los pelos de punta a quien quiera que lo escuche acaba con esta historia.

Antes de hablar del siguiente tema vamos a ponernos un poco en contexto. Siete mares viene a contarnos la dualidad que todos hemos sentido alguna vez entre lo que somos, y lo que realmente queremos ser hasta que, finalmente, todo acaba tomando su camino y terminamos siendo quienes en verdad queremos. Esta historia nos la cuenta de la mano de una princesa que quiere ser pirata, y acaba siendo la dama de los Siete mares. Es un tema que gracias a los cambios de ritmo de la batería y los fundidos de las guitarra  nos transmite a la perfección el sentimiento de «aquí estoy agusto» y «aquí estoy por cumplir». Además te das cuenta de que es perfecto para la puesta en escena, cuando escuchas el primero de sus «Dama de los siete mares» que invitan a cantarlos, y un solo de guitarra que, para quien sepa hacer «air guitar» entre el público, de seguro, pueda lucir sus dotes. Unas líneas melódicas que nos recuerdan a las del inicio cierran un tema redondo.

Y siguiendo en la línea conceptual de Alter nos llega Instinto para hablarnos de lo difícil que es a veces separar sentimientos y deseo. Un bajo que destaca por toda la línea baja del tema, junto a  una batería que va creciendo de velocidad a medida que avanza. Por otro lado el cambio entre la dulzura de los sentimientos y la dureza del deseo la marcan silencios que hacen muy clara la diferencia entre estrofas y estribillo. Y  se acrecienta si a esto le añades los cambios de tono que mete Ángel a la voz, y la actuación de las guitarras hasta que al final,  la voz se va fundiendo poco a poco hasta que muere.

Y así entramos en el último tema del disco. Debo admitir que lo primero que pensé cuando lo escuche fue «pero qué es esta maravilla». Hielo viene a romper nuestra idea de ser buenas personas de la mano de una persona que padece el síndrome de Asperger y que, por más que lo intenta es incapaz de integrarse, sufriendo en silencio. Una voz que al principio se nos presenta con el aire de crítica por parte de una persona que se siente incomprendida  y que acaba siendo la voz de alguien con este síndrome a que reconoce que no pidió ser así «Sabes que nunca pedí ser hielo». Una batería que empieza siendo más condenatoria junto a unas guitarras tan agresivas como los comentarios dichos sin conocimiento y que cambian a un ritmo más expresivo cuando llega el estribillo. Con un solo de batería y guitarra donde alternan protagonismo hasta que la guitarra se agudiza para tomar el primer plano y llevarnos de nuevo al estribillo. Un último grito por parte de Ángel hace que este gran trabajo llegue a su fin.

9.0
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  • Nota de los lectores (5 Votos) 8.2
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