ORION CHILD – Continuum Fracture

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ORION CHILD – CONTINUUM FRACTURE

On Fire Records

9/10

A estas alturas ya me he dado cuenta de que empiezo mis comentarios de álbumes con una frase determinante como colofón. En este caso es: no me gusta la escena de metal española. De verdad que puedo contar con los dedos de una sola mano las bandas locales que me gustan. Y ninguna de ellas canta en nuestro idioma.

Ya sabía de antemano que Orion Child son del País Vasco. Me lancé a escucharles porque me gustó su nombre, pero no sabía nada más de su estilo y, obviamente, tenía mis reticencias.

Mi costumbre con las bandas que no conozco es obviar completamente la voz durante la primera escucha y centrarme en los riffs. Cómo construyen sus canciones determinará hasta qué punto me gusten en general, y la voz suele ser relegada a segundo o tercer plano. Supongo que por eso mi estilo favorito es el black metal. Y supongo también que por eso me atraparon con “The Arrival Gate” y “Nuclear Horizons”. Además de la larga intro, es de esta forma cómo se tiene que empezar un álbum en cuanto a riffs se refiere. Dos canciones agresivas, rápidas, y en este caso con una afinación bastante baja para lo que suele ser el Power Metal por el que se mueve la banda.

Una vez pasada la primera impresión empecé a mirarme al detalle el resto de canciones del álbum. No puedo decir que todas me gustaran, pero a partir de “Calibrated and Checked” empezamos a ver la etiqueta de «progresivo» con cierta frecuencia. No soy muy fan del progresivo, pero personalmente lo encuentro muy acertado en este álbum, y la voz principal lo complementa muy bien. “The Hatred of my Race”, por otro lado, tiene una de mis partes favoritas de todo el álbum, cuando se animan a cantar unos versos en vasco. Teniendo en cuenta el título, el vasco suena particularmente agresivo y encaja mucho con el metal, a lo que a sonidos se refiere.

Otro de los puntos al que le doy un gran pulgar hacia arriba es la inclusión de guturales a lo largo de todo el álbum. Sirve de contrapunto muy potente del vocalista principal, que se inclina por unos agudos muy potentes y bien conseguidos. Los guturales me llaman mucho especialmente a mitad de “The Oath of my Enemies”, donde tenemos a lo largo de toda la primera mitad dos vocalistas con registros muy agudos y, de repente, un cambio en el tono general hace que los guturales queden muy bien encajados. También destacan rivalizando con las vocales principales en “Under the Bleeding Stars”. Digo «rivalizando», porque se van turnando entre versos, una combinación que me suele gustar mucho en el mundillo pagano en el que me muevo.

Quizás por la forma en la que interpreto la música es por lo que suelo dejar la temática de cada álbum a un lado. A la banda le gusta construir historias dentro de cada trabajo (y por eso en este caso tenemos tres interludios, intro y «outro»), centradas normalmente en la ciencia ficción. En este caso se mezcla una Tierra post-apocalíptica dividida en facciones (a las que vamos conociendo a lo largo de cada canción) con una invasión alienígena que vemos en “The Arrival Gate” pero que hasta la décima canción no volvemos a notar. Después de conocer la amenaza, pasan las últimas canciones centradas en una batalla final, en “Wrath of Obliti”,  con un héroe que se lanza ciegamente a salvar la humanidad y una de las facciones traicionando a las demás. En general, de nuevo, la historia la he dejado en segundo plano y no ha sido especialmente impactante para mí.

A lo largo de todo el álbum ha habido algunos detalles que me han sacado un poco de la inmersión. La producción está muy bien (siendo sólo el tercer álbum), pero desde el momento uno he sentido que la batería toma demasiada presencia y, a no ser que sean pasajes muy particulares, melódicos, agudos o solos, cuesta que el bajo e incluso la guitarra tomen el protagonismo que se merecen. Además, quizás por trabajar en una lengua no nativa, encuentro que algunos versos fuerzan al cantante a alargar palabras finales y no me acaban de hacer sentir cómodo (me pasa en “The Arrival Gate”, “The Hatred of my Race” y en “Under the Bleeding Stars”).

En general, este es el álbum en el que muchos nuevos fans como yo pueden entrar a conocer la banda y pensar «el siguiente álbum va a ser brutal». Esto es lo que percibo yo, personalmente, pues creo que aún no han dado lo mejor de lo mejor pero están a punto de llegar a ese momento. Sin duda este álbum es para tener en cuenta y no me canso de recomendarlo entre mis amigos.

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  • Nota de los lectores (2 Votos) 5.4
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