Confess – Metalmorphosis
Frontiers Records SRL
8/10
El sleaze metal sigue resistiéndose a desaparecer y bandas como Confess se encargan de demostrar que todavía tiene mucho que ofrecer. Con Metalmorphosis, los suecos firman probablemente el trabajo más sólido y ambicioso de toda su trayectoria, apostando por un sonido más grande, moderno y melódico, pero sin perder esa suciedad callejera y descarada que siempre ha formado parte de su identidad. La mano de Erik Mårtensson (Eclipse) en la producción, mezcla y masterización termina de redondear un álbum que suena potente, dinámico y especialmente accesible sin caer en exceso en lo comercial.
Desde los primeros segundos de “Colorvision”, el disco deja claras sus intenciones. Confess no buscan reinventar el género, pero sí darle una vuelta más actual y trabajada. El tema funciona como una apertura explosiva gracias a sus guitarras afiladas, su enorme estribillo y una energía inmediata que engancha desde la primera escucha.
La intensidad continúa con “The Warriors” y “Wicked Temptations”, seguramente dos de los cortes más directos y efectivos del álbum. No sorprende que hayan sido elegidos como singles y videoclips, porque condensan perfectamente todo lo que la banda quiere transmitir en esta nueva etapa: riffs pegadizos, actitud sleaze, melodías muy cuidadas y ese equilibrio entre crudeza y gancho comercial que tan bien manejan. Además, la participación de Will Wilde en “The Warriors” aporta todavía más personalidad a un tema ya de por sí muy potente.
El corte título, “Metalmorphosis”, introduce un tono ligeramente más oscuro dentro del conjunto. Aunque mantiene la velocidad y el enfoque melódico predominante en el disco, también deja espacio para riffs más pesados y una atmósfera menos festiva. Ahí es donde el álbum empieza a mostrar que, más allá de los grandes estribillos, también existe un trabajo compositivo bastante más detallado de lo que podría parecer en una primera escucha.
No todos los momentos alcanzan el mismo nivel. “Beat Of My Heart”, por ejemplo, quizá se siente algo menos inspirada dentro del contexto general del disco, aunque sigue funcionando gracias al gran trabajo de guitarras de Ludwig Nordlander y Asser Hakala, que conectan perfectamente con la voz de John Elliot. Precisamente la interpretación vocal es uno de los grandes puntos fuertes del álbum, moviéndose constantemente entre la agresividad y el enfoque más melódico sin perder personalidad.
A medida que avanza el disco, Confess exploran diferentes matices dentro de su propuesta. “Pursuit Of The Jenny Haniver” incorpora sintetizadores y teclados con un aire claramente ochentero que acerca el tema al hard rock melódico más clásico. Es uno de esos momentos donde la influencia de Erik Mårtensson se percibe de manera más evidente, especialmente en los arreglos y en el acabado general del sonido.
“The Other Side” baja ligeramente las revoluciones y apuesta por un enfoque más melódico y atmosférico, apoyándose de nuevo en teclados y una base rítmica muy marcada. El resultado es un tema con cierto aire nostálgico que aporta variedad al conjunto sin romper la coherencia del álbum.
En cambio, “Running To My Death” devuelve rápidamente la adrenalina con un inicio marcado por campanas y guitarras rápidas que recuperan el lado más desenfadado y callejero de la banda. Es uno de los temas más divertidos y directos del disco, con ese espíritu rebelde tan característico del sleaze rock clásico.
La parte más pesada llega con “Plague Of Steel”, donde Confess endurecen considerablemente el sonido y muestran una faceta más agresiva y casi cercana al punk en algunos momentos. La batería de Samuel Samael y el tono afilado de las guitarras convierten el tema en uno de los momentos más contundentes del álbum.
Como cierre, “Silvermalen” deja un sabor de boca muy positivo gracias a su combinación de melodía, épica y cierta sensación melancólica. No necesita recurrir a la velocidad constante para funcionar y termina siendo uno de los cortes más completos a nivel emocional.
La copia promocional enviada por Frontiers no incluía el bonus track “To The Fire”, aunque el tema sí se encuentra disponible en plataformas digitales y en la edición física del álbum.
Con Metalmorphosis, Confess consiguen dar un paso adelante sin traicionar sus raíces. El álbum mantiene intacta la esencia sleaze de la banda, pero añade una producción más cuidada, mejores arreglos y una mayor variedad compositiva. Un trabajo entretenido, energético y muy disfrutable que confirma a los suecos como uno de los nombres más interesantes dentro de la nueva escena sleaze/hard rock europea.
