MACHINE HEAD – Of Kingdom And Crown

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MACHINE HEAD – OF KINGDOM AND CROWN

NUCLEAR BLAST

8 / 10

Todas las bandas con una carrera longeva tienen que lidiar en algún momento con el invonveniente de sobrevivir a su obra culmen. A los californianos Machine Head (1991) les ocurrió justo al principio de su carrera, ya que su debut «Burn My Eyes» recibió el elogio generalizado de público y prensa. Sus discos sucesivos, sin ser malos, no llegaron a tener el mismo impacto y en cierto modo entraron en decadencia, incluyendo un viaje polémico por el nu-metal y los sonidos de moda de la época («The Burning Red«, «Supercharger«).

Insistieron, y con «Through The Ashes of Empires» reencontraron su sonido y la senda adecuada para restaurar su buen nombre, algo que finalmente llegaría con la personalmente considero es su obra superlativa, «The Blackening«, un disco que lo tenía todo, composiciones contundentes, variadas, melódicas, con fuerza, garra y carácter sin estar exentas de melodía y sensibilidad. Con este disco conquistaron audiencias de todo el mundo, girando a lo bestia y convenciendo con un directo realmente implacable.

A partir de aquí, comenzó su segunda decadencia, «Unto The Locust» incidía en los mismos elementos que convencieron en «The Blackening«, pero ya no resultó igual, sonaba algo más impostado, se perdió espontaneidad y frescura, y todo acabó desembocando en la salida de uno de sus miembros más veteranos, el bajista Adam Duce. Lamentablemente, el cambio de formación no dio resultado, y «Bloodstone & Diamonds» pasó sin pena ni gloria, pero su descalabro definitivo llegó con un desdibujado e incomprensible «Catharsis«, con letras pueriles, y experimentación con sonidos cercanos al punk buscando una crudeza que no consiguieron. Tal fue la desnaturalización de la banda, que el guitarrista Phil Demmel y el batería Dave McClain abandonaron la banda, y en posteriores entrevista se desresponsabilizaron de todo lo que tenía que ver con «Catharsis«, otorgándole la categoría de proyecto personal de Rob Flynn.

Y así llegamos a «Of Kingdon And Crown» tras un paso por la gira 25 aniversario de «Burn My Eyes» (con la formación original) y nuevos integrantes con Vogg Kieltya (Decapitated) a la guitarra, y Matt Alston (Sanctorum) a la batería, un combo que firma un disco con el que una vez más, Machine Head firma su vuelta con un puñetazo en la mesa. No es que este trabajo supere «The Blackening«, pero se le acerca, vuelven a sonar inspirados y contundentes, centrados en ese groove metal tan marca de la casa, donde combinan magistralmente secciones sosegadas melódicas con voces limpias con interludios rabiosos y llenos de mala leche («Slaughter The Martyr», «No Gods No Mastetrs», «Bloodshot»). De nuevo los cambios de ritmo resultan efectivos («My Hands Are Emtpy»), logrando un dinamismo que explotará en los directos, y además dotan a todos los temas de una oscuridad que los vuelve más metaleros, por no hablar de que muchos otros cortes explotan la agresividad a base de velocidad («Choke On The Ashes Of Your Hate», «Become The Firestorm»)

Los solos de guitarra, muchos de ellos doblados y llenos de melancolía, vuelven a ser incisivos («Kill Thy Enemies»), y afianzan la idea de que el verdadero sonido de Machine Head está de vuelta. Es un trabajo notable que esperamos sirva de puente para que vuelvan a crear otra obra maestra en el futuro. En estos años de sequía creativa y de travesía por el desierto llegué a perder la fe en la banda, este disco me vuelve a hacer creyente. Machine Head han vuelto y tienen ganas.

Juan José Díez

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