Dark Tranquillity – Moment

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DARK TRANQUILLITY – MOMENT

CENTURY MEDIA

7 / 10

En estos tiempos de incertidumbre necesitamos un asidero firme al que agarrarnos. Los suecos Dark Tranquillity pueden ser ese faro que nos guíe entra tanta niebla, cada nuevo disco es un valor seguro, una delicia donde el death melódico ortodoxo de sus orígenes, muta y se adapta a los nuevos tiempos, sonando más versátil y completo, impregnado de una musicalidad llena de color. Puede que parte de la agresividad se haya perdido en esta vertiente suya mucho más madura y equilibrada, pero lo cierto es que es difícil salir decepcionado con sus nuevas canciones.

En ellas podemos encontrar el ADN musical de la banda, una fuerte identidad que les define y les diferencia de otras bandas del estilo; ellos junto con sus vecinos In Flames han sabido labrarse un sonido único, y mientras que In Flames apuesta por la experimentación, Dark Tranquillity apuesta por la continuidad respecto a sus últimos discos,  ahondando en la profundidad de unas composiciones llenas de matices, oscuridad y melancolía. Cambiar sus dos guitarristas podría haber desdibujado su sonido, afortunadamente no ha sido así y la incorporación de Christopher Ammot y Johan Reinholdz se ha ajustado a la perfección a una maquinaria totalmente engrasada.

 

Buenos guitarrazos, bases contundentes se mezclan eficientemente con ese teclado que aporta tanta personalidad, y todo comandado por la voz única de Mikael Stanne, verdadero alma-máter de la banda, cuyos tonos guturales son únicos, al igual que los cambios a una voz melódica llena de fuerza, un recurso que cada vez usa con más maestría. Esta es un aporte muy marca de la casa, son sabedores de la efectividad de estos cambios, y lo aprovechan pero sin abusar.

Quizá se eche en falta un temazo que sorprenda sobre el resto, pero quizá ahí radica el mérito de este disco, no destacan unas canciones sobre otras, porque ninguna es de relleno, todo suena en su sitio, variado, con velocidad y tiempo para la pausa, agresividad y sosiego, melancolía y rabia, y todo con la producción prístina a la que nos acostumbran. Es el típico trabajo que gana con cada escucha. Irreprochable.

Juan José Díez

7.0
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  • Nota de los lectores (2 Votos) 10
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