LAMB OF GOD – Lamb of God

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LAMB OF GOD – Lamb of God

Nuclear Blast

8.5/10

Los de Virginia ya no necesitan presentación, la verdad. Mucha era la expectación sobre este nuevo trabajo, que se vio retrasado (su fecha inicial de lanzamiento estaba prevista para el 8 de mayo). Se han hecho de rogar, pues desde 2015 con VII: Sturm and Drang no habían vuelto a publicar nada.

Merecida tienen su posición en el ranking del metal mundial, pues sin duda llevan en el podio en cuanto a metal extremo se refiere ya unos cuantos años, y parece que en él se quedarán por muchos más. Tras los problemas que tuvo derivados de un accidente de moto, el batería Chris Adler abandonaba la banda el año pasado y con ello daban la bienvenida a Art Cruz. Por lo tanto, en este nuevo disco oímos por primera vez su aparición en un trabajo de Lamb of God.

Se reinventan trayendo un disco homónimo tras más de 20 años de carrera, dejando claro que están más vivos que nunca, sobreviviendo siempre a los baches del camino y yendo hacia adelante. Su música se ha caracterizado siempre por la gran carga instrumental, pesada, pero también por la voz tan característica de Randy Blythe que ha acompañado al «Cordero de Dios» desde el primer momento.

«Memento Mori» es la encargada de dar el pistoletazo de salida, pese a una introducción sosegada al principio, rápidamente da paso a riffs violentos y contundentes acompañados con la voz de Randy. «Checkmate» sigue en la línea del primer corte y en él destacan sobre todo los coros durante el estribillo y los cambios de tempo lento-presto recurrentes.

Un solo de bajo nos adentra en «Reality Bath», con unas voces oscuras al más estilo Marilyn Manson que después recuperan su gutural típico en un tema que parece más narrado que cantado. Estas voces venidas del inframundo siguen estando presentes durante el resto de la canción.

Un inicio muy melódico para «New Colossal Hate», una melodía que irá apareciendo a lo largo del tema acompañando almelo estribillo y el resto de estrofas dando protagonismo al gran papel de Mark Morton, Willie Adler a las guitarras, John Campbell al bajo y Art Cruz a la batería. Algo que a veces pasa en estos estilos es que se pone en alza la presencia de las voces en detrimento del resto de los instrumentos, pero en el caso de LOG, siempre han llevado a la perfección esta combinación y armonía de instrumentos y parte vocal.

Dos colaboraciones de lujo encontramos al llegar casi al ocaso del disco, en este caso Jamey Jasta (Hatebreed) pone el broche de oro a las voces en «Poison Dream», con un estribillo donde se unen ambas voces al unísono, tan similares en estilo pero totalmente diferentes en este mismo tema. Un riff de guitarra pone la guinda a la canción, sin duda una de las joyas del disco.

Siguiendo con los imprescindibles, el siguiente tema que se sucede es un ejemplo más. En este caso, el archiconocido Chuck Billy (Testament), añade sus voces al corte más rápido, directo y cañero del disco, «Routes». Un tema que sin duda no faltará en sus directos.

Coros melódicos junto con una letra de lo más explícita y una voz de tribulación es lo que encontramos en «Bloodshot Eyes» mientras que para el final de este trabajo han optado por «On the Hook», un tema donde por fin Art Cruz es el protagonista y da rienda suelta a la imaginación. Con esta última canción se pone punto y final al noveno álbum de estudio de la banda. Un disco que preserva el sonido de los LOG de siempre, sin sorpresas pero desde luego con un sonido fresco y moderno. Habrá que ver la prueba de fuego que será el directo.

8.5
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