CRÓNICA: ANATHEMA (Acústico) (Madrid)

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ANATHEMA (Show acústico)

MADRID – 23 OCTUBRE

FNAC CALLAO

Después de una noche tan mágica e inolvidable como la del concierto en Joy Eslava, los británicos Anathema todavía guardaban una sorpresa más para Madrid; un mini concierto acústico y gratuito en la FNAC de Callao donde dieron rienda suelta al lado más sensible e intimista de su música.

Pertrechados con sus guitarras acústicas, los hermanos Vincent y Danny, acompañados por su vocalista Lee, y con el resto de la banda de público, ofrecieron un show de muchos quilates, profundo y rebosante de calidez y cercanía. Volvieron a agradecer al público el recibimiento tan caluroso que han tenido a lo largo de todas sus fechas españolas, haciendo especial hincapié al concierto de Madrid, que tacharon de inolvidable.

Ofrecieron un show donde las protagonistas absolutas fueron las adaptaciones acústicas de sus temas más conocidas, algo que ya registraron en su recocido “Hindsight”, y donde brilló Danny con el control de las diferentes programaciones y loopers –algo que por otro lado ya habíamos disfrutado en su concierto en solitario-, que hacía parecer que sobre el escenario hubiera una banda mucho más numerosa.

La voz de Lee en estos conciertos tan íntimos brilla con fuerza, y se lució en los temas en los que participó, muy especialmente en “A natural disaster”, donde la compenetración con el público fue sencillamente perfecta.

Antes de llegar a este tema, ya se había repasado un poquito de buena parte de su discografía, empezando por “Thin air”, “Deep” (los temas viejos siempre triunfan), “Untouchable part 2”, “Dreaming Light”, y un “Flying” que como viene siendo habitual, se coreó con fuerzas. Tras “Are you there?” llegó el ya comentado “A natural Disaster”, que aunque el principio sonó un poco confuso y demasiado rápido, la buena labor de Lee enmendó estos inconvenientes.

Para el final dos de los hits más representativos del grupo, un “Fragile Dreams” que aunque suena bien en acústico, le falta esa garra que trasluce en su versión eléctrica, y la sensiblera “One last goodbye” como punto final.

Otro conciertazo más de Anathema, y ya van tantos que uno pierde la cuenta. Nunca decepcionan. Esperemos que se cumplan las palabras de la propia banda, y podamos disfrutar de nuevo uno de sus directos (con nuevo disco bajo el brazo) el año que viene.

Juan José Díez

 

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