SAXON – Sacrifice

1

SAXON – SACRIFICE

UDR / EMI

9 / 10

Da gusto escuchar como viejos dinosaurios del metal siguen manteniendo intacta su pasión y su creatividad pese al paso de los años. Puede que Saxon no haya alcanzado el estatus mainstream de sus coetáneos de la NWOBHM Iron Maiden y Judas Priest, pero desde luego a día de hoy,  musicalmente podría pegarles un buen repaso. 

Su nuevo disco suena fresco, potente, original y sorprendentemente consigue hilar con maestría esa conexión entre el pasado y presente ya que además de ser fiel al sonido y la esencia que caracterizó su historia, es capaz de que no suene desfasado en los tiempos actuales.  Además, en cuanto a calidad individual se refiere, nos encontramos con un Byfford que canta de forma magistral, con una fuerza y feelings envidiables,  también con el entrañable  Paul Quinn inundando de personalidad los temas a base de riffs, y lo que es más importante, Saxon sustenta todo su carisma sbore los pilares de unas composiciones consistentes.

Puede que el comienzo del disco con “Sacrifice” no sea del todo convincente, pero es a partir de ahí cuando tema a tema emprende un ascenso en cuanto a calidad, donde cortes como “Made in Belfast” nos muestra a unos Saxon muy en forma, o “Warrior of the road” que recurriendo a los tópicos de la velocidad logra encender al oyente con un heavy enérgico y efectista, algo que se repetirá en el resto de temas, donde las melodías y los estribillos pegadizos vuelven a ser una marca de la casa. En este aspecto destaca un “Night of the wolf”, paradigma perfecto de la salud vocal de Byfford.

Además de los temas nuevos, el disco viene con el regalo de un segundo CD con rarezas y reinterpretaciones de temas clásicos de la banda, tales como una versión orquestal de Crusader (muy teatral y grandilocuente), nuevas grabacionse de “Just let Me rock” y “Forever free”, donde una  producción más contemporánea les hace ganar enteros, y unas calidas versiones acústicas de “Requiem” y “Frozen Rainbow”.

En resumidas cuentas, con discos como este, Saxon se merecen estar en el altar del heavy metal clásico. Se merece que Byfford haya sido nombrado “papa” de la iglesia del metal.

Juan José Díez

 

 

Compartir