Crónica: Riffs, cerveza y rock: Airbourne arrasan Madrid (+ Asomvel) – Marzo 2026

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AIRBOURNE + ASOMVEL

MADRID – 25 MARZO 2026

SALA LA RIVIERA

ORGANIZA: MADNESS LIVE

No deja de resultar curioso asistir a noches de rock como esta, en las que uno parece viajar en el tiempo. Desde siempre, a los australianos Airbourne se les ha comparado con sus paisanos de AC/DC: su rock sencillo, enérgico y orientado a la diversión comparte muchos elementos con el de Angus Young y compañía. Y pese a su larga trayectoria, ese será siempre un sambenito difícil de sacudirse.

Pero por si ese hilo conector entre pasado y presente no fuera suficiente, los teloneros Asomvel añadieron una capa más a esta sensación de déjà vu. Su música, estética, actitud y sonido remiten inevitablemente a los icónicos Motörhead, reforzando esa idea de un género que sigue tendiendo puentes entre generaciones.

La intro de Terminator 2: Judgment Day dio paso a un arranque atronador. Desde el primer segundo, Airbourne colocaron el nivel de intensidad en lo más alto, con un Joel O’Keeffe completamente desatado, lanzando minis de cerveza al público mientras atacaba con furia un «Gutsy» que sonó demoledor. El llenazo de La Riviera contribuyó a elevar aún más la temperatura, con un público entregado ante el despliegue de los hermanos O’Keeffe, David Roads y Justin Street.

El sonido fue notable —su rock directo y sin artificios tampoco requiere de grandes florituras— y la banda ofreció una colección de temas pensados para la diversión inmediata. Sonaron «Too Much, Too Young, Too Fast» —todo un acierto ubicar uno de sus himnos al inicio—, «Cradle to the Grave», «Hungry» o «Back in the Game».

Con «Raise the Flag» llegó uno de esos momentos que, por muy esperado que sea, nunca pierde efecto. Joel se subió a hombros de un asistente para recorrer la sala guitarra en mano, culminando la escena en el ya clásico baño de cerveza colectivo. Porque si algo define a Airbourne es eso: diversión sin filtros. Su directo es una máquina perfectamente engrasada con un único objetivo, el disfrute absoluto del público.

«Cheap Wine & Cheaper Women», el tema más reciente «Alive After Death», «Diamond in the Rough» y «Breakin’ Outta Hell» mantuvieron el pulso —misma intensidad, mismo espíritu festivo—, antes de cerrar el set principal con «Live It Up». Para los bises, más gasolina: «Ready to Rock» y un «Runnin’ Wild» que resumió a la perfección lo vivido en La Riviera. Diversión, velocidad y puro rock and roll. A veces, la simpleza suma.

ASOMVEL

¿Acaso no recuerda Ralph Robinson a un Lemmy Kilmister joven? Por pose, estética y actitud, sin duda podría tratarse de la reencarnación del mítico Lemmy. Ralph llegó a la banda en un momento complicado, y es que líder y fundador Jay Jay Winter falleció en accidente de tráfico poco después del lanzamiento de su primer disco.

En ese complicado momento, fue su sobrino Ralph quien se puso frente a la voces, ganándose a la audiencia con ese estilo desinhibido y desgarrado.

Hoy, Asomvel despliegan un directo enérgico, de rock and roll sucio, directo y sin concesiones. ¿Suena familiar, verdad? Como guiño adicional, rindieron homenaje al recientemente fallecido Phil Campbell con una potente interpretación de «Born to Raise Hell». De nuevo, pasado y presente conectados por el hilo inmortal del rock.

Con un ritmo frenético, encadenando temas sin apenas respiro, lograron incluir hasta once canciones en un set de unos 45 minutos. La velocidad con la que caían los temas competía con la contundencia de cortes como «King of the World», «Louder & Louder», «Born to Rock ‘n’ Roll», «If It’s Too Loud», «Outside the Law», «Set Your World on Fire», «Luck Is for Losers» o «Lone Wolf».

La doble guitarra de Lenny Robinson y Stel Robinson aportó mayor cuerpo al conjunto, aunque es cierto que su propuesta puede resultar algo uniforme por momentos, pero su descarga, considerando esta como un mero elemento de disfrute, no tuvo fisuras.

Cerraron con «Take You to Hell», «Light ‘Em Up» y «The Nightmare Ain’t Over». Como Airbourne: simples, directos y efectivos.

Juan José Díez

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