RAGE + ROOK ROAD + WASTELAND CLAN
MADRID – 20 MARZO 2026
SALA REVI
ORGANIZA: Z! LIVE
Los alemanes Rage superan ya las cuatro décadas de trayectoria, un aval más que suficiente para considerarlos clásicos del género. Y como suele ocurrir con los nombres consagrados, el público respondió: la sala Revi colgó el cartel de sold out para presenciar la descarga del incombustible Peavy Wagner, acompañado en esta última versión de Rage, por Jean Bormann a la guitarra y Vassilios Maniatopoulos a la batería.


Es cierto que, a lo largo de estos más de 40 años, la formación de Rage ha sufrido innumerables cambios, algo que en ocasiones puede generar cierta desconexión en parte de la audiencia. Sin embargo, la banda ha seguido publicando trabajos más que notables, y su último lanzamiento, «A New World Rising», es buena prueba de ello y una excusa válida para verles una vez más en directo.


El concierto fue un repaso sólido a su extensa discografía. Como suele ocurrir en estos casos, contentar a todos resulta complicado, pero el repertorio logró equilibrar distintas etapas de la banda. Hubo protagonismo para el último disco —“Fire in Your Eyes”, “Freedom”, “Innovation”—, solo superado por los cuatro cortes rescatados de Black in Mind (“Sent by the Devil”, “Shadow Out of Time”, “The Price of War”, “Until I Die”), mientras que el resto del catálogo quedó representado con selecciones más puntuales.


La banda sonó contundente y enérgica. Peavy cumplió a la voz con solvencia, sin excesos pero con oficio, mientras que Jean Bormann se erigió en uno de los grandes focos del show, contagiando su energía al público y arrancando complicidades con sus intervenciones en castellano.


La audiencia respondió a la altura, coreando himnos como “Higher Than the Sky”, “Days of December” o “Don’t Fear the Winter”, en un ambiente de cercanía que solo se entiende cuando hay una relación construida durante décadas. A juzgar por lo vivido, el idilio entre Rage y el público español sigue muy vivo.

ROOK ROAD
Los también alemanes Rook Road ofrecieron un contrapunto más sosegado, acorde a un estilo claramente orientado al hard rock melódico. Su sonido, limpio y cuidado, destacó por el buen gusto y la calidad en la ejecución.


Se notó la veteranía en una banda que funcionó con precisión, con especial protagonismo de las atmósferas del órgano Hammond y la voz de Patrick Jost en gran estado de forma. El vocalista, sorprendido por la respuesta del público, no tardó en confirmar sobre el escenario la fama de la audiencia española: entregada y receptiva, por que sí, pese a que muchos desconocían a la banda, se dejaron encandilar con su buen hacer.


Temas como “Heart of the Sea”, “Romeo”, “Killing the Giants”, “Falling”, “Sisters & Brothers” o “Talk Too Much” reflejaron ese carácter elegante y clásico que define a la banda.


A buen seguro, muchos entraron al concierto cargados de escepticismo, y salieron con una banda más a la que prestar atención.
WASTELAND CLAN
La propuesta de Wasteland Clan fue, sin duda, la más arriesgada de la noche. Su sonido transitó entre pasajes más agresivos, con presencia de voces guturales, y otros momentos más cercanos a un heavy metal melódico y accesible. Una dualidad que, lejos de jugar siempre a su favor, sí dejó entrever una propuesta con personalidad.

Su llamativo estilismo de corte postapocalíptico añadió un componente visual distintivo, aunque se vieron perjudicados por el sonido más flojo de la noche, falto de potencia y algo embarrado.

Aun así, la banda defendió su actuación con actitud, destacando especialmente Jessabell Blake, todo un torbellino sobre el escenario.


Hubo también espacio para el mensaje, con reivindicaciones claras contra la violencia machista —una realidad que la propia vocalista compartió haber sufrido—, dotando a su actuación de una carga emocional adicional que reforzó el impacto de su propuesta.
S.A. Sánchez
Fotos: Juan José Díez