Crónica: In Flames y The Baboon Show compiten por el mejor concierto del día en el Leyendas del Rock – Viernes – Agosto 2026

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LEYENDAS DEL ROCK

VIERNES – 7 AGOSTO 2026

VILLENA

La tercera jornada del Leyendas del Rock volvió a presentar un cartel heterogéneo con presencia de múltiples estilos, pasando del hardrock ochentero de Chez Kane, al power épico de Saurom o Stratovarius, pasando por el rock de aire punk de The Baboon Show, el metalcore suave de Future Palace, el más aguerrido de Employed To Serve, el heavy de Saratoga o el death melódico de In Flames.

Las sensaciones que dejaron los conciertos del miércoles y el jueves fueron muy positivas, y el viernes presentaba alicientes sobrados para seguir por la misma senda.

CHEZ KANE

El día lo abrió Chez Kane con ese hardrock que transporta a la audiencia a un viaje a los 80, sonidos melódicos, accesibles y de escucha agradecida. En su día este estilo comandaba las listas de éxitos, la evolución natural de la música fue arrinconándolo hasta convertirlo en algo casi residual, pero lo cierto es que sigue siendo un género bastante estimulante.

Chez Kane rinde tributo a esa herencia, además le ha aportado un toque extra de modernidad y dinamismo, de ahí que sus actuaciones sean siempre muy bien recibidas. Rodeada de una banda joven, ofreció un show fresco, efervescente y estimulante. Chez se quejó del calor, afortunadamente no afectó a su voz, que rindió bien de principio a fin de un show con buen sonido y donde entraron temas como «Too Late for Love», «Nationwide», «Reckless», «Night of passion», «Love gone wild» o «Tongue of Love».

Dejó sensaciones muy positivas.

FUTURE PALACE

Para bien o para mal, hoy en día el metalcore es el estilo predominante. Dentro del género, podemos encontrar dos almas, aquellas que optan por un metalcore más comercial, comedido y meloso como Future Palace, y los que optan por un sonido más aguerrido, contundente y directo.

El de Future Palace es un concierto un tanto extraño, ya que una gran parte de lo que se escucha está pregrabado, siendo únicamente la guitarra, batería y voz lo que suena en vivo. En cierto sentido esto contrasta con el significado primario de lo que debería ser un concierto, y es algo difícil de lo que abstraerse. Esa artificialidad les resta enteros, aunque hay que reconocer que sobre las tablas, Maria Lessing (voz), Manuel Kohlert (guitarra) y Johannes Fruchtenicht (batería) lo hicieron bien.

Pese a advertir que no tenía la voz muy bien, Maria cantó bien, tanto las partes limpias como las guturales, sonando correctas las «Deep blue», «Uncontrolled», «Resurge», «Decarabia» o «Defeating gravity».

El momento de bajar revoluciones llegó con un emotivo «Tidal Waves» dedicado a la hermana pequeña de Maria, para cerrar con más cortes como «Paradise», «Heads ups» o «Malphas»

THE BABOON SHOW

Terremoto, ciclón, tsunami, huracán, puedes elegir la palabra que quieras para describir la actitud de la explosiva Cecilia Boström. Transmite tanta energía que es revitalizante, contagia con su pasión, entrega y carisma.

Si a eso le sumas la esencia punkarra y festiva de su música, tienes todos los ingredientes para lograr el concierto perfecto. Aquí no hay espacio para el descanso, es música directa de la que se vive, se canta, se grita, se bota y se suda. Un concierto de The Baboon Show no permite la equidistancia, si estás allí, te metes de lleno. Fue uno de los mejores conciertos (si no el mejor) de la noche, incluso de todo el festival.

Su nuevo guitarrista «Don Simon» se atrevió con alguna palabra en castellano, Frida al bajo imprimió mucho carácter, ayudada por el mítico Niclas Svensson a la batería, mientras tanto Cecilia desató su absoluta locura alzándose sobre el público para cantar sobre sus cabezas, surfear sobre la multitud, y cantar entre las masas.

Todos los temas sonaron igual de directos y divertidos, pero si hubiera que elegir alguno, los «God Bless You All», «You got a problem without knowing it», «Radio Rebelde» o «Me, myself and I» serían los elegidos.

Pura pasión. ¿cuándo es el próximo?

EMPLOYED TO SERVE

Si antes hablábamos de las dos almas del metalcore moderno citando a Future Palace como integrantes de una de ellas, Employed To Serve representaría el prisma opuesto, es decir, el de un sonido más crudo y directo, sin presencia de electrónica o partes grabadas.

Pura contundencia, explosividad, y temas orientados para desatar la locura del público. El escenario pequeño no tiene los «brillos» de los dos principales, pero a veces en esa ausencia se encuentra la verdadera autenticidad. Fue un concierto irreprochable, lleno de mala leche y donde vimos una banda en muy buena forma, donde destacó su vocalista Justine Jones.

STRATOVARIUS

Uno se cree que sus gustos han ido evolucionando con el paso del tiempo y que eres el culmen del vanguardismo, y de repente llega una banda de tu adolescencia, empieza a tocar sus temas, y caes irremediablemente rendido antes los encantos de las canciones que disfrutaste hace décadas.

Menudo viaje gustoso al pasado. No importó que llevara décadas sin escuchar los «Speed of light», «Eagleheart», «The Kiss of judas», «Hunting high and low»; simplemente los primeros acordes lograron que nuestra mente vagara al pasado y disfrutara de lo lindo.

En los Stratovarius de hoy en día resultan reconocibles Timo Kotipelto -qué forma de cantar, clavó TODOS los temas con una precisión pasmosa- y Jens Johansson a los teclados. Aunque Lauri Porra (guitarra) lleva más de 20 años en la banda, algunos aún recordamos a Timo Tolki y su abrupta salida de la formación que ayudó a formar, pero pese a estos recuerdos personales, hay que reconocer que fue todo un conciertazo que la audiencia con más años gozó de lo lindo.

Les restó algo de potencia visual un escenario un tanto sobrio, con una sábana de fondo comandada por el logo, y que ni siquiera la aparición de unas chicas con espectáculo de fuego logró borrar. No se entendió muy bien esta parte, no aportó gran cosa y resultó un poco forzada. Mucho mejor quedarnos con las sensaciones que dejaron las canciones que construyeron su legado.

IN FLAMES

In Flames ocupaba el lugar preponderante en el cartel del viernes, y cumplió con creces su papel de cabeza de cartel, ofreciendo una actuación notable llena de temazos y con una escenografía trabajada, con 4 grandes focos colgantes y unos cables que se iluminaban a ritmo de unos temas sabiamente elegidos.

Los suecos son hoy en la actualidad el referente más importante del llamado Goteborg Sound, su particular concepción del estilo les ha llevado a expandirlo con el uso de adornos electrónicos, y hoy por hoy, siguen manteniendo ese aura de banda original y única.

Anders cantó bien, y aunque ya no rompe la voz como hace décadas, sigue rindiendo muy bien tanto en las secciones guturales como en las limpias, y el dúo de guitarras formado por Bjorn Gelotte y Chris Broderick se siente super compenetrado, repartiéndose los solos y dotando de gran musicalidad y cuerpo a todos los temas.

«Colony», «Deliver us» y «In the dark» abrieron las hostilidades, seguida «Voices» (magistral), «Paralyzed», «The quite place» y «Meet your maker». Sorpresivo fue escuchar de nuevo la «balada» «The Chosen Pesimist» un tema que no solaba formar parte de su repertorio, pero que resultó bastante interesante. «Cloud connected» logró la primera gran explosión del público, fluyendo a raudales la energía y convirtiendo Villena en un campo de headbanging masivo, de ahí, viaje al pasado para «Artifacts of the black rain», y de nuevo bombazos para que la potencia no decaiga con «Trigger» y «Only for the weak» (El leyendas botó al unísono con su estribillo).

«Foregone pt 2», «State of slow decay», «Alias», «The Mirros Truth», y cierre con dos temas cañeros con «I’m above» y «Take this life».

Decíamos que The Baboon Show fue el mejor concierto del día, pero In Flames quedó a escasas décimas. Descarga sobresaliente.

SAUROM

Y el cierre, para nosotros, de esta tercera jornada llegó con la grandilocuente propuesta de Saurom, que llevó un pasó más allá su juglar metal, con un mastodóntico coro, su pléyade de vocalistas invitados (Isra Ramos, Jorge Berceo, Elizabeth Amodeo), y una audiencia entregada ante semejante despliegue.

Casi hora y media de absoluta conexión con el público, elegancia y buen gusto.

S.A. Sánchez y Juan José Díez

Fotos: Juan José Díez

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