ENTREVISTA: Rata Blanca: «El verdadero rock debe ser salvaje y libre» – Mayo 2026

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Treinta y cinco años después de la publicación de “Magos, espadas y rosas”, Rata Blanca continúa demostrando por qué sigue siendo una de las bandas más influyentes del hard rock y heavy metal en habla hispana. Con una extensa gira por España para celebrar uno de los discos más emblemáticos de su trayectoria, Walter Giardino repasa recuerdos, reflexiona sobre la evolución de la industria musical

“Magos, espadas y rosas” celebra su 35 aniversario. ¿Qué recuerdos te vienen de aquella época?

Aquella época fue muy especial. Vivíamos en primera persona una era majestuosa en la música que había comenzado una década atrás. Un privilegio en nuestras vidas que sin dudas se vio reflejado en ese disco.

Todo sucedió en un estado de gracia en muchos sentidos que concluyó en la composición y grabación de un disco que marcó para siempre el futuro de Rata. Sentíamos que el mundo era nuestro.

Si al Walter Giardino de aquella época un viajero en el tiempo le hubiera dicho que en 2026 la banda seguiría girando, que tendría editados más de 10 discos y que se habrían recorrido el mundo dando conciertos, ¿lo habría creído?

Sin dudas. Trabajé toda mi vida para ello y siempre fui muy optimista al respecto. Lo sigo siendo porque comprobé que el tiempo y la música te dan la razón o te la quitan.

De todas formas, soy consciente de lo difícil que es tener una banda exitosa, es casi milagroso y soy muy agradecido de lo que me tocó vivir. Y aquí estamos, todavía en la ruta con ilusiones y energía para seguir.

En todo este tiempo, ¿os habría gustado cambiar alguna cosa, por mínima que fuera, en la carrera de Rata Blanca?

Sí, claro. Con el diario del lunes todos sabemos qué hacer, pero cuando tienes una banda de rock exitosa a los 28 años todo es bastante más confuso y difícil de manejar de lo que se ve desde afuera.

Se vive al límite en todo sentido y no es fácil saber quiénes son tus amigos o tus enemigos. La realidad es que están mezclados y muy cerca tuyo todos ellos.

Hubiese cambiado a managers y compañías discográficas por un entorno más capaz, que estuviera a la altura de lo que sucedía. Eso hubiese llevado esto a un nivel aún mejor, pero en mi país jamás existió esa mentalidad.

Hay muchos oportunistas rodeando a los artistas que solo intentan sacarles todo lo que puedan mientras dure el éxito.

Por suerte pude quitarlos del medio a tiempo antes de que arruinaran todo y seguir adelante con esta historia.

En mayo estaréis de conciertos por España celebrando esos 35 años de “Magos, espadas y rosas”. ¿Qué puede esperar la gente de estos conciertos?

El setlist tiene las canciones de Magos y muchas otras canciones que la gente quiere escuchar.

Seguramente, como siempre, va a faltar alguna canción, pero el show es muy potente e intenso. Si te gusta el hard rock te vas a divertir y emocionar con este show.

Hacéis una gira muy completa, pasando por 11 ciudades. ¿Ya las conocéis todas o alguna será la primera vez?

Creo que hemos tocado en todas y me emociona muchísimo volver a hacerlo.

Vosotros que habéis tocado por todo el mundo, ¿hay diferencia en la actitud del público de unos países a otros? ¿Preferís que la gente se vuelva loca o que esté más centrada en la música?

Cada ciudad y cada país tiene su estilo y respeto la manera de cada lugar.

Es cierto que en Latinoamérica, sobre todo en mi país, los shows se viven más físicamente y eso lo hace visualmente más atractivo, pero también valoro mucho al público que escucha atentamente y, sobre todo, al que guarda el móvil cuando empieza el show.

Últimamente parece haber un boom de la música en directo, que también ha hecho que suban mucho los precios. ¿Cómo ve todo este tema Rata Blanca?

Sabemos lo difícil que se hace pagar un ticket para los fans y es por eso que tratamos que el precio sea lo más equilibrado posible para que todos puedan acceder a un show de Rata.

También parece que hay gente que va a los conciertos a vivirlos más a través del móvil que en sentir el momento. Desde el escenario, ¿sois conscientes de estos comportamientos?

Sí, y la verdad que a veces molesta, sobre todo cuando tienes un móvil al lado tuyo filmando todo el show, transmitiendo en vivo o con la intención de subirlo a las redes como primicia.

La gente a veces pierde lo intenso de conectarse sin una pantalla en medio. Ojalá eso vaya cambiando con el tiempo y la gente vuelva a descargar su energía como lo hacía antes.

El mundo de la música ha cambiado mucho desde que empezasteis. Habéis vivido la aparición de internet, del streaming y del boom de las redes sociales. ¿Han sido todos estos cambios positivos?

Casi todo tiene un lado bueno y otro no tan bueno. Pero creo que la elección siempre está en uno y en el uso que hace de las cosas.

Para los músicos la mejor parte es que uno puede mostrarse mucho más que antes.

Pero los más beneficiados son los dueños de las plataformas, que ganan millones con el trabajo de los músicos que cobran centavos. Esa es la parte que no estaría tan bien.

Por otro lado, estaría bien que los idiotas que solo saben insultar o mentir sean penalizados algunas veces. Sería mucho más sano para todos.

¿Lo tienen hoy en día mucho más difícil las bandas jóvenes?

En algunas cosas sí y en otras no.

Hoy es mucho más fácil acceder a información que te haga avanzar mucho más rápido en todo aspecto, pero también es cierto que el mundo cambió y hay que adaptarse.

Creo que hay que esperar que se equilibren lo virtual y lo real para que la sustancia vuelva a tener protagonismo y los músicos de rock vuelvan a la calle y a la vida real, además de mostrarse en YouTube y demás redes.

Parecería que la música se volvió esclava de las redes y pienso que el verdadero rock debe ser salvaje y libre, esa es su naturaleza.

Las nuevas generaciones deben vivir la vieja escuela. Ahí está el carácter y la mística.

También parece que está cambiando la forma de editar discos. Cada vez más bandas optan únicamente por lanzar temas para estar siempre presentes en los algoritmos de Spotify. Ya no se valora tanto el disco completo. ¿Qué opináis?

Son momentos y todo se volvió relativo.

Antes las bandas nacían en el under, grababan discos completos y si lograbas el éxito tenías un lugar ganado con mucha identidad y sustancia.

Hoy hay muchos discos completos de bandas y proyectos que ni siquiera tocan en directo o salen de gira.

También existe una tendencia de la gente a pretender que las bandas hagan algo que ya hicieron hace 30 años y eso es casi imposible. Y de ser así, te dirían que es más de lo mismo.

En conclusión, hay que dejar que las cosas fluyan y como músico ser honesto y dar lo que tengas para dar, ni más ni menos.

Por mucho cambio que haya habido, los directos siguen manteniendo su esencia y es donde adquiere su verdadera dimensión. ¿Es sobre el escenario donde más disfrutáis de la música?

Particularmente disfruto todo. La composición, la grabación, las giras, los directos y hasta los ensayos. Soy músico y es lo que más me gusta hacer.

También últimamente existe un boom de festivales. ¿Preferís tocar ante esas grandísimas audiencias o mejor en una sala donde todo es más cercano y los que están allí están para ver tu banda y no son “turistas”?

Los shows grandes se disfrutan. A veces te sientes como en casa, otras veces sales a ganarte el respeto de gente que no compró su entrada especialmente para verte y eso es algo estimulante también.

Ver a una banda en una sala es lo más real de todo, no tiene contra y lo disfruto muchísimo.

¿Hay algún lugar donde hayáis querido tocar y aún no lo hayáis hecho?

Todos los lugares donde no fuimos.

En toda vuestra carrera, ¿cuál elegiríais como mejor y peor momento?

1987 / 1993, lo mejor.

1996 / 1997, lo peor.

2002 / 2026, un gran momento.

Pues muchas gracias, esperamos veros en el concierto de Madrid.

Un gran saludo a todos y los esperamos para pasar una buena noche de rock.

Entrevista: Juan José Díez

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