Entrevista a Exsilyum: «Después de ayudar a otros artistas a contar sus historias, llegó el momento de contar la nuestra»

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Tras años trabajando entre bastidores para otros artistas, Exsilyum ha decidido dar un paso al frente y apostar por una identidad propia. El dúo formado por Solarys Rey y Akyles Guerrero debuta con Aut Omnia Aut Nihil, un álbum que refleja una filosofía de vida basada en el riesgo, la honestidad y el compromiso absoluto con la música. En esta entrevista nos hablan del origen de la banda, del proceso creativo detrás de un disco cargado de contrastes emocionales y de cómo han transformado décadas de experiencia en un proyecto que nace con la firme convicción de ir “todo o nada”.

¿Quién son Exsilyum? ¿De donde nace este proyecto?

Exsilyum somos Solarys Rey y Akyles Guerrero. Somos dos músicos que llevamos más de 25 años dedicándonos profesionalmente a la música y que, después de mucho tiempo trabajando para otros artistas y proyectos, decidimos que había llegado el momento de crear algo propio. La idea de crear la banda surge después de muchos años participando en diferentes proyectos y acompañando a numerosos artistas sobre los escenarios. Hasta que llegó un momento en el que la vida nos dio una buena colleja y nos hizo entender que era ahora o nunca.

Después de meses de adelantos y expectación, el disco ya está en la calle. ¿La recepción que estáis recibiendo coincide con lo que imaginabais cuando empezasteis a componer estas canciones o ha habido algo que os haya sorprendido especialmente?

La verdad es que estamos muy sorprendidos y muy agradecidos. Nos están llegando mensajes desde muchos países y ver cómo la gente conecta con las canciones está siendo una de las mayores recompensas de todo este proceso.

El título Aut Omnia Aut Nihil («Todo o Nada») transmite una filosofía muy contundente. ¿Qué representa exactamente para Exsilyum y por qué sentisteis que debía dar nombre al álbum?

Representa la forma en la que afrontamos este proyecto. Después de tantos años dedicándonos a la música, no tenía sentido hacer algo a medias.
Este disco es una declaración de intenciones. Habla de arriesgar, de apostar por lo que uno cree y de dar un paso adelante sin medias tintas. De alguna forma, también representa el momento vital en el que nació Exsilyum.

Aut Omnia Aut Nihil significa «Todo o Nada», y eso es exactamente lo que decidimos hacer cuando pusimos en marcha esta banda. Después de años posponiendo este proyecto, entendimos que había llegado el momento de comprometernos al cien por cien con él.

Por eso sentimos que debía dar nombre al álbum. No solo resume nuestra forma de entender Exsilyum, sino también el mensaje que atraviesa muchas de las canciones: tomar decisiones, afrontar cambios, superar miedos y apostar por aquello en lo que crees, aunque implique asumir riesgos.
Es una filosofía que está presente en este disco y que, probablemente, seguirá acompañándonos durante todo el camino de Exsilyum.

A lo largo del disco convivien temas muy agresivos como «Mentira» o «Conflicto» con otros mucho más emocionales como «El Amor También Se Rompe» o «Y Ahora Qué?». ¿Fue complicado encontrar el equilibrio entre ambas facetas sin perder identidad?

No especialmente. Nosotros entendemos la música como una herramienta para expresar emociones y la vida no es una sola emoción.
Hay momentos de rabia, de dolor, de amor, de frustración y de esperanza. El disco simplemente refleja todas esas facetas. Lo importante para nosotros era que todo sonara sincero.

Nunca nos planteamos si una canción era demasiado agresiva o demasiado emocional. Lo que nos preocupaba era que transmitiera exactamente lo que queríamos contar en ese momento. Si una canción necesitaba contundencia, se la dábamos; si necesitaba vulnerabilidad o delicadeza, también.
Creemos que precisamente esa mezcla de contrastes es una de las cosas que mejor define a Exsilyum, porque refleja cómo somos nosotros y cómo es la propia vida: llena de luces, sombras y matices.

Una de las sensaciones que deja el álbum es que cada canción parece mostrar una cara distinta de la banda. ¿Buscabais deliberadamente crear un disco tan variado o simplemente fue el resultado natural de vuestro proceso creativo?

En realidad fue algo bastante natural. Nunca nos sentamos a pensar que cada canción tenía que sonar diferente ni nos marcamos como objetivo hacer un disco especialmente variado.

Lo que hicimos fue dejar que cada canción encontrara su propio camino. Como todas nacen de emociones, reflexiones o situaciones diferentes, era lógico que cada una terminara teniendo su propia personalidad.

Siempre intentamos escuchar lo que la canción necesita y no imponerle una dirección concreta. Algunas pedían más contundencia, otras más sensibilidad, otras una atmósfera más cinematográfica o incluso influencias que se alejaban un poco de lo que podría esperarse dentro del metal..

Al final, el disco terminó siendo muy variado porque nosotros también lo somos. Escuchamos música muy diferente, vivimos emociones muy diferentes y creemos que eso se refleja de forma natural en Aut Omnia Aut Nihil. Más que buscar variedad, lo que buscamos fue ser honestos con cada canción.

Solarys, tu interpretación vocal juega un papel fundamental en la narrativa del álbum. ¿Hubo algún tema que te exigiera salir especialmente de tu zona de confort a nivel interpretativo o emocional?

Sin duda, «Y Ahora Qué?». No tanto por la dificultad vocal como por la carga emocional que tiene. Hay canciones que interpretas y otras que revives cada vez que las cantas. Esa fue una de ellas y probablemente la que más me removió durante la grabación.

A nivel vocal el disco me ha permitido explorar muchos registros y recursos diferentes, pero en este caso el reto no estaba en la técnica, sino en la emoción. Había momentos en los que la canción conectaba con experiencias muy personales y eso hacía que la interpretación fuera especialmente intensa.

Creo que precisamente por eso terminó convirtiéndose en una de las canciones más especiales del álbum para mí. Porque más allá de cantar una melodía o una letra, sentía que estaba contando algo muy real y muy profundo cada vez que me ponía delante del micrófono.

Akyles, además de compositor has estado muy implicado en la producción. ¿Qué decisiones tomasteis en el estudio para conseguir que el disco sonara moderno y potente sin perder personalidad propia? ¿Tienes algún referente en cuanto a producción?

La verdad es que no hubo ningún secreto especial. Ha sido el resultado de muchísimas horas de estudio, análisis y trabajo.

Durante la producción del disco hemos escuchado y desmenuzado producciones de bandas de metal moderno como Spiritbox, Bad Omens, Architects o TesseracT, intentando entender qué hacía que sus canciones sonaran tan grandes, tan contundentes y tan actuales.

Pero también hemos buscado inspiración fuera del metal. Por ejemplo, dedicamos bastante tiempo a estudiar producciones vocales de artistas como Adele, porque nos fascinaba la forma en la que se trabaja la voz para transmitir emoción, la naturalidad de las interpretaciones y cómo la producción consigue potenciar cada matiz sin perder autenticidad.

Al final, nuestro objetivo nunca fue sonar como nadie, sino aprender de todo aquello que nos gustaba para construir nuestra propia identidad. Creo que Aut Omnia Aut Nihil es precisamente el resultado de ese proceso constante de escuchar, estudiar, experimentar, equivocarnos, volver a probar y seguir creciendo como músicos. Y por darte algún nombre para mí el mayor productor de los productores de toda la Historia es Quincy Jones.

«Mentira» fue el primer adelanto y probablemente la canción que presentó a Exsilyum ante mucha gente. Viendo ahora el álbum completo, ¿creéis que sigue representando perfectamente lo que sois o hay otros temas que reflejan mejor vuestra esencia?

La verdad es que no creemos que exista una única canción capaz de definir a Exsilyum. Si alguien quiere entender realmente lo que somos, tendría que escuchar Aut Omnia Aut Nihil de principio a fin y en el orden en el que está planteado, porque cada tema aporta una pieza diferente del universo que hemos querido construir.

Cuando elegimos «Mentira» como primer single lo hicimos por una razón muy concreta. Tiene un estribillo muy directo y muy pegadizo, una gran contundencia y una energía que nos parecía perfecta para llamar la atención y presentar la banda al público por primera vez.
Después de tantos años dedicándonos a la música, sabíamos que necesitábamos una canción que impactara desde la primera escucha y que sirviera como carta de presentación. En ese sentido, Mentira cumplía perfectamente esa función.

Pero una vez que escuchas el álbum completo, entiendes que ninguna canción es más importante que otra. Todas forman parte del mismo puzle y todas son necesarias para comprender realmente qué es Exsilyum y todo lo que queremos transmitir con Aut Omnia Aut Nihil.

Las colaboraciones de José Pardial y Anthony Castle aportan matices muy diferentes al disco. ¿Cómo surgieron esas participaciones y qué buscabais que añadieran a las canciones? y ¿cómo fue trabajar con ellos?

Las dos colaboraciones surgieron de una manera muy natural, aunque por motivos muy diferentes. En el caso de José Pardial, todo comenzó después de un concierto de Avalanch en Córdoba. SolarYs felicitó a la banda por la actuación, José respondió y a partir de ahí comenzó una conversación muy cercana. José descubrió la faceta artística de SolarYs y surgieron las ganas mutuas de colaborar.

En un principio pensamos en otra canción diferente, pero cuando apareció «Conflicto» sentimos que era el tema perfecto para unir nuestras voces y nuestras energías. José entendió perfectamente lo que queríamos transmitir y fue un auténtico placer trabajar con él.

En cuanto a Anthony Castle, la historia es mucho más personal. Anthony y SolarYs son madre e hijo, y cuando apareció la canción vimos que el mensaje conectaba directamente con ambos. Era un tema que les tocaba de lleno a nivel emocional y sentimos que tenía todo el sentido del mundo que lo interpretaran juntos.

Más allá de la parte musical, había una verdad y una emoción detrás de esa colaboración que no se podía fabricar ni forzar. Simplemente era la canción adecuada para las personas adecuadas.
Trabajar con ambos ha sido una experiencia fantástica. Cada uno ha aportado algo diferente al álbum, pero en los dos casos consiguieron enriquecer las canciones y llevarlas a un lugar todavía más especial.

Publicar un primer álbum siempre es un punto de inflexión para cualquier banda. Ahora que ya no sois una promesa sino una realidad discográfica, ¿qué creéis que habéis aprendido durante este proceso que os servirá para el próximo trabajo?

Probablemente la lección más importante que hemos aprendido es a no obsesionarnos con las fechas.

Cuando empezamos a trabajar en Aut Omnia Aut Nihil nos marcamos una fecha de lanzamiento y, aunque finalmente llegamos a tiempo, el proceso fue mucho más estresante de lo que debería haber sido. Hubo momentos de mucha presión intentando coordinar grabaciones, producción, videoclips, diseño, promoción y todo lo que implica sacar adelante un proyecto de estas dimensiones.

De cara al próximo trabajo creemos que haremos justo lo contrario. Nuestra intención es no anunciar nada ni publicar ningún single hasta que el álbum esté completamente terminado. Queremos disfrutar más del proceso creativo, trabajar con más tranquilidad y dejar que las canciones maduren sin estar pendientes constantemente del calendario.

Al final hemos aprendido que la música tiene sus propios tiempos y que, aunque la ilusión te empuje a querer enseñarlo todo cuanto antes, a veces merece la pena esperar un poco más para disfrutar del camino y hacer las cosas con menos presión.

Estamos hablando de vuestro debut cuando prácticamente acaba de ver la luz, pero inevitablemente la pregunta es obligada: ¿qué viene ahora para Exsilyum? ¿Consolidar el directo, nuevos videoclips, gira, festivales o incluso empezar a pensar en nuevo material?

Como comentábamos en la respuesta anterior, una de las cosas que hemos aprendido es a no marcarnos una presión innecesaria ni vivir pendientes de una fecha concreta. Por eso, ahora mismo no tenemos prisa por anunciar nada ni por correr más de la cuenta.

Nuestra prioridad es disfrutar del proceso de promoción de Aut Omnia Aut Nihil. Aunque la acogida por parte del público y de la prensa está siendo fantástica, seguimos siendo una banda emergente y creemos que todavía hay muchísima gente que puede descubrir este trabajo.

Lo que sí tenemos claro es que queremos llegar al máximo número de personas posible antes de afrontar una gira de salas donde podamos presentar el espectáculo que tenemos en mente. Si el nivel de exigencia que nos hemos marcado con el disco ha sido muy alto, con el directo va a ser exactamente igual.

Todavía no tenemos una fecha para comenzar esa etapa y tampoco queremos ponérnosla, pero sí podemos adelantar que este verano empezaremos a trabajar en el desarrollo del show y en todo lo relacionado con los futuros directos.
Y respecto a nueva música, aunque ahora mismo toda nuestra energía está centrada en este álbum, la realidad es que durante el proceso de composición se quedaron fuera más de treinta canciones. Así que es muy probable que el próximo año volvamos a entrar al estudio y empecemos a dar forma a nuevo material.

Me gustaría cerrar esta entrevista con una pregunta extra un poco más personal: Si dentro de diez años alguien descubre Exsilyum por primera vez a través de Aut Omnia Aut Nihil, ¿qué os gustaría que entendiera sobre quiénes erais como banda en este momento de vuestra historia?

Nos gustaría que entendiera que detrás de este disco había dos personas que llevaban toda una vida dedicadas a la música y que, después de muchos años ayudando a otros artistas a contar sus historias, decidieron que había llegado el momento de contar la suya propia.

Que escuchara un álbum hecho desde la honestidad, sin intentar encajar en ninguna moda ni seguir una fórmula concreta. Un disco construido a base de emociones reales, experiencias reales y muchas horas de trabajo, aprendizaje e ilusión.

Y sobre todo, nos gustaría que entendiera que este álbum representa el momento en el que dejamos de posponer un sueño para hacerlo realidad. Que Aut Omnia Aut Nihil no fue un punto de llegada, sino el comienzo de una aventura que afrontamos con la filosofía que da nombre al disco: todo o nada.

Si dentro de diez años alguien escucha estas canciones y consigue conectar con alguna de las emociones que hay dentro de ellas, entonces sentiremos que todo este viaje habrá merecido la pena.

Muchísimas gracias a vosotros por el interés, por el espacio y por darnos la oportunidad de compartir un poco más de nuestra historia y de todo lo que hay detrás de Aut Omnia Aut Nihil.
Para una banda emergente como Exsilyum es un auténtico privilegio contar con medios que apoyan la música y que apuestan por descubrir nuevos proyectos.

Esperamos que quienes aún no nos conozcan se animen a escuchar el disco y a acompañarnos en este viaje que no ha hecho más que empezar.
¡Un abrazo enorme y nos vemos en el camino!

Solarys Rey & Akyles Guerrero

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