Helloween – Giants & Monsters
Reigning Phoenix Music
Lanzamiento: 29 de agosto de 2025
8.5/10
Quizá estemos hablando del lanzamiento del año para ser honestos. Y es que la campaña de marketing más la expectación que generan los tres cantantes buque insignia del power metal no es para menos. Pero antes de entrar en materia, permitidme hablar un poco de la producción del álbum.
Las partes vocales se grabaron en Mi Sueño Studio, en Tenerife, propiedad de Andi Deris, mientras que la mezcla definitiva del disco y parte del material promocional se llevaron a cabo en los legendarios Wisseloord Studios, en Hilversum (Países Bajos). Este último estudio tiene un pasado ilustre, pues por allí han pasado grupos históricos como Iron Maiden, Judas Priest o Def Leppard. Todo el proceso estuvo supervisado, una vez más, por Charlie Bauerfeind y Dennis Ward, el equipo técnico de confianza de Helloween en sus producciones recientes.
Si hubiera redactado esta reseña tras escuchar el álbum por primera vez, mi valoración habría sido bastante más dura. Con el tiempo, y a medida que le he ido dando más oportunidades, el disco terminó por engancharme y ahora lo disfruto de principio a fin. Cada escucha revela nuevos matices y detalles que en un inicio pasan inadvertidos. En el caso de bandas como Helloween, las expectativas son tan altas que la exigencia aparece desde el primer minuto.
Entrando en lo esencial, Giants & Monsters es la prueba clara de que el grupo vive una etapa especialmente inspirada y enérgica. El trío vocal formado por Andi Deris, Michael Kiske y Kai Hansen se reparte el protagonismo, aunque son los dos primeros quienes llevan la voz principal en la mayoría de los cortes. “Giants On The Run” fue escogida con acierto como carta de presentación: un tema directo, poderoso y con la presencia de los tres cantantes brillando en conjunto, incluso con Deris atreviéndose con registros guturales.
Aunque es inevitable destacar la aportación vocal, no hay que olvidar que la banda cuenta con cinco compositores y que, a nivel instrumental, la experiencia de Michael Weikath y Markus Grosskopf unida a la frescura de Sascha Gerstner ha dado con una fórmula muy equilibrada. Este primer adelanto tiene toda la fuerza y pegada necesarias para convertirse en un himno, y no me sorprendería que sea el tema elegido para abrir los próximos conciertos.
“Savior Of the World” está concebida como un himno pensado para que Michael Kiske brille, y lo consigue con creces gracias a sus agudos impecables. El tema evoca la esencia de los Keepers y se completa con un solo de guitarra que aparece tras la unión mágica de las tres voces.
Por su parte, “A Little Is A Little Too Much” ha sido la que más me ha enganchado. Es un corte que lleva la firma inconfundible de Andi Deris y me hizo recordar esos discos tan poco valorados como Better Than Raw o The Dark Ride. Para mí, tiene el estribillo más memorable de todo el álbum y, después de ver el videoclip, solo puedo decir: ¡impresionante!
“We Can Be Gods” aporta un aire más denso y sombrío, donde guitarras y batería toman un papel especialmente destacado. La verdad es que cada canción tiene algo único que podría señalar, pero prefiero dejar solo un par de apuntes más para que cada oyente descubra sus propios detalles. Uno de ellos es “Into the Sun”, una balada construida a modo de diálogo: arranca con la voz de Deris y culmina con la de Kiske, creando un contraste muy emotivo.
“This Is Tokyo” fue el primer sencillo en ver la luz. Compuesto por Andi Deris, refleja perfectamente su estilo: melodía contagiosa, riffs contundentes y coros pensados para funcionar en directo, todo ello envuelto en una atmósfera con tintes exóticos que le da un carácter especial.
Por otro lado, “Universe (Gravity for Hearts)” se alza como una de las piezas más destacadas del álbum. Creación de Sascha Gerstner, es una obra ambiciosa y multifacética, con un aire sinfónico y cósmico que la convierte en una de sus mejores composiciones recientes. Es el tema más veloz, complejo, con un enfoque casi operístico y una carga emocional muy fuerte tanto en la música como en la letra. Una canción que merece ser escuchada con calma y atención.
Dos temas hacen de antesala, con un toque más liviano pero donde recuperamos medios tiempos y protagonismo a partes iguales de Kiske y Deris con «Hand of God» y «Under The Moonlight», quizá en la parte más flojita del disco pero nada desdeñable.
Para cerrar el disco aparece “Majestic”, una composición elaborada y con gran protagonismo instrumental. Funciona como un desenlace poético, en el que una vez más se unen las tres voces para darle un broche final memorable.
En definitiva, Giants & Monsters no solo cumple con las expectativas, sino que las eleva al nivel de un lanzamiento que marcará el 2025 dentro del power metal. La combinación de experiencia, frescura y una producción impecable convierte este trabajo en una obra sólida, variada y llena de matices. Helloween demuestra que sigue siendo un referente absoluto, capaz de reinventarse sin perder identidad. Un disco que merece ser escuchado con atención y que quedará grabado en la memoria de sus seguidores.