Alter Bridge – Alter Bridge
Napalm Records
9.5/10
Con más de dos décadas de trayectoria y un lenguaje propio ya cincelado en acero, Alter Bridge publican en enero de 2026 su octavo álbum de estudio, un trabajo homónimo que no suena a resumen complaciente ni a punto final, sino a afirmación plena de identidad. Tras el sólido Pawns & Kings, el cuarteto estadounidense vuelve a confiar en Michael “El Arquitecto” Baskette para capturar un sonido robusto, amplio y dinámico, grabado entre el mítico 5150 Studio y Florida. El resultado es un disco que respira experiencia, músculo y emoción a partes iguales.
Este Alter Bridge se construye sobre los pilares clásicos de la banda —riffs protagonistas, melodías épicas, equilibrio entre dureza y sensibilidad— pero introduce matices que lo hacen especialmente rico y perdurable. Aquí hay hard rock de alto octanaje, guiños al metal alternativo y progresivo, y momentos más accesibles que nunca caen en la blandura. La producción es clara sin perder peso; las guitarras empujan, la base rítmica sostiene con autoridad y la voz de Myles Kennedy vuelve a ser el hilo conductor emocional, precisa y expansiva.
El arranque con “Silent Divide” marca territorio: batería con carácter, guitarras expresivas y una sensación de arranque ceremonial que invita a subir el volumen. A partir de ahí, el disco alterna tensión y apertura con naturalidad. “Rue The Day” introduce riffs más densos y un aire casi industrial que aporta sombra y contraste; “Power Down” y “Disregarded” refuerzan el pulso directo y combativo, mientras que “Trust In Me” se posa en un medio tiempo emotivo que subraya la madurez interpretativa de Kennedy sin caer en el sentimentalismo fácil.
La heterogeneidad del álbum se sostiene gracias a una cohesión interna impecable. “Scales Are Falling” es uno de los grandes picos creativos: progresión bien dosificada, riffs con intención y solos que recuerdan por qué Mark Tremonti sigue siendo uno de los guitarristas más completos del rock moderno. En el otro extremo emocional, “Hang By a Thread” funciona como balada contenida, elegante, de esas que crecen con las escuchas. “Playing Aces” devuelve la inmediatez y el empuje, mientras que “What Are You Waiting For” y “Slave To Master” cierran el conjunto con carácter, dejando sensación de obra redonda, sin relleno.
Más allá de canciones concretas, el verdadero triunfo del disco es confirmar que la dupla Kennedy/Tremonti continúa siendo infalible: creatividad, técnica y pasión al servicio de un repertorio que no envejece y que, además, crece en directo. Alter Bridge no intenta reinventar la rueda; la perfecciona, la engrasa y la hace rodar más lejos.
Vamos, que este nuevo trabajo homónimo Alter Bridge es un disco sólido, versátil y memorable, que consolida a la banda como referente del rock moderno sin necesidad de concesiones. Un disco que equilibra fuerza y emoción con una naturalidad envidiable y que, probablemente, ocupará un lugar central en sus setlists durante años.
Por Irene Kilmister.