Z! LIVE FESTIVAL
ZAMORA – 11 JUNIO 2026
IFEZA
Comenzó una nueva edición del Z! Live. Este año, el festival sufrió un fuerte golpe cuando uno de los artistas más potentes del cartel se bajaba del mismo. Los problemas de salud de Dee Snider desembocaron en la cancelación de la gira de Twisted Sister, afectando a su fecha zamorana. Pese a este contratiempo, la organización buscó un sustituto de altura como Epica, y esta nueva edición comenzó a andar acompañada del calor castellano.
Durante tres días, Zamora se convierte en la capital del metal nacional, viendo como sus históricas calles se inundan de la habitual marea negra de metaleros de distintas edades. Este año en el cartel predominan las bandas de metal más clásico -sobre todo power-, pero no se olvidan de otros estilos y tendencias, constituyendo una vez más un cartel ecléctico donde la mayoría puede encontrar elementos de interés.
HEADON
Nunca es fácil abrir un festival. Las primeras horas suelen contar con un público más reducido -mucho más los jueves-, pero los de Murcia aprovecharon sus 45 minutos ofreciendo un buen show, con un vocalista que rebosa potencia y una banda solvente que ejecutó sin fisuras sus temas más representativos como «Memento», «Sombras», «Dogma», «Asphyxia», «Constantine», «Revolución», «Libérate», «Un nuevo sol» y «Fiesta pagana».
Más que suficiente para comenzar un largo día.
NOAH HISTERIA
De principio, la propuesta de Noah Histeria puede sorprender. Lo suyo es una música progresiva llena de matices y complejidad técnica, que requiere de que todo funcione a la perfección para que se pueda disfrutar de su sonido. Alguna deficiencia en el sonido de las horas iniciales nos impidió disfrutar al completo de estos valencianos.
Sin duda sorprendió a los más puristas, y aunque hubo momentos que se echó en falta algún elemento de más potencia y contundencia, la banda se desenvolvió con soltura y mostró bien todas sus armas en temas como «Las vidas que no hemos vivido», «Cuerpo», «Bailemos», «Coloso», «Los fantasmas» o «Ville neuve».
SERIOUS BLACK
La banda multinacional Serious Black (sus integrantes son de sitios como Alemania, Austria, Grecia, Serbia, República Checa) llegaron a Zamora con un integrante menos. Sorprendía la ausencia de su bajista y fundador Mario Lochert, pero tal y como contó su vocalista Nikola Mijic, estaba de baja temporal debido a un infarto.
Aunque no fuera lo mismo sin él, y tuvieran que recurrir a partes pregrabadas -al igual que todo lo relaccionado con las secciones de teclado-, Serious Black ofrecieron todo lo que se espera de ellos, una buena ración de energía aderezada de metal clásico y toques power. Bien las dos guitarras, y más que notable Mijic a las voces.
En el Z! Live son mayoritarios los amantes de los sonidos más ortodoxos, y ahí Serious Black encontró un filón al que ofrecer una buena dosis de disfrute.
EVIL INVADERS
Juventud divino tesoro. Los belgas Evil Invaders ofrecieron una actuación atronadora, de esas que deja los cuellos con agujetas, y es que su propuesta no hace rehenes. Caña, velocidad y sobredosis de contundencia de principio a fin. Una oda al metal old school, a medio camino entre el speed metal y el thrash, encadenado de latigazos sonoros de esos que borran el cansancio de un plumazo.
Fue un conciertazo, de esos que sirven para recordar el por qué el metal sobrevive a modas generación tras generación. Y es que canciones como las de Evil Invaders siembran sonrisas por donde pasan, exudan tanta energía que es difícil no dejarse cautivar ante tanta efervescencia.
Los «Feed me violence», «As life slowly fades», «Hissing in crescendo», «In deepest black», «Sledgehammer justice», «Die for me» o «Rising hell» resultaron absolutamente convincentes.
Actuación explosiva llena de bombazos. Pura diversión.
BURY TOMORROW
Con los ingleses Bury Tomorrow llegó el momento de los amantes de los sonidos más actuales del metal. Hoy en día, el metalcore es el género predominante entre las juventudes metaleras, y se notó como las primeras filas del concierto se llenaban de la audiencia más joven del festival.
El concierto de Bury Tomorrow, al menos para esta redacción, fue uno de los mejores del día, rebosando pasión, simpatía, contundencia y una colección de himnos metalcore. Muchos seguimos echando en falta la maravillosa voz limpia de Jason Cameron –fuera de la banda desde 2021-, aunque hay que reconocer que su sustituto siempre cumple y además ha aportado un matiz extra con esa segunda percusión y programaciones.
El que no cambia es Dani Winter Bats a las voces, que ataca sin piedad desde el primer momento, además siempre acierta con las palabras. En este caso hizo hincapié en que la comunidad del metal es una de las más grandes e integradoras del mundo, además de instar al público a disfrutar con los temas y dejarse llevar por los circle pits e incluso pidió crowd surfing -al que el público respondió con timidez, y es que esto no suele ser habitual en el Z! Live-. Al final fue el propio Dani el que se animó y navegó entre las cabezas del respetable.
Ed Harter y Kristian Dawson ofrecieron su habitual colección de riffs cañeros, y el bajo de Davyd Winter-Bates sustentó toda la estructura musical de una banda que ejecutó temazos como «Choke», «Abandon us», «Let go», «Villain Arc», «Boltcutter», «Yokai», «Black Flame», «Cannibal» o «Death».
Temazos, actitud, sonido super pulcro y público implicado. Poco más se puede pedir.
EMPEROR
Emperor es de esas bandas que se prodigan tan poco, que cualquiera de sus actuaciones se convierte en un evento de obligada asistencia.
Ihsahn ha planteado los conciertos de este 2026 en dos secciones, una inicial donde ejecutan cortes más modernos -esos que tienen un mayor tinte progresivo-, y donde demuestra la excelencia de este músico tan influyente, y una segunda sección, con cambio de formación incluido, donde tocan canciones más antiguas.
Acostumbrados como estamos a toda la imagenería habitual del Black Metal -corpse paint, cueros, cadenas, etc- sorprende ver a un grupo sin ningún aporte visual de este ámbito, pero es que Ihsahn es un tipo muy serio que pasa de estas movidas y que centra todo en la música. Sonó bien, como tiene que sonar el black metal, inundando Zamora de esos riffs veloces y esos blast-beast tan cañeros, con la voz en muy buen estado de forma, tanto en la parte gutural como en la limpia.
Visualmente también resultó potente, simple, pero el gran telón de fondo encajó a las mil maravillas. «Into the infinity of thoughts», «In the Wordless chamber», «With the strength I burn», «The Loss and Curse of Revernce», «An Elegy of iccaros» e «Inno a Satana» -muy coreada- sonaron potentes, oscuras y muy ricas en matices.
Cualquiera que haya profundizado ligeramente en la historia del Black Metal noruego de los 90, se habrá quedado en los truculentos sucesos de entonces donde abundaron quema de iglesias, asesinatos y demás. Uno de los oscuros protagonistas de entonces fue Faust, batería de Emperor, que asesinó a cuchilladas a una persona homosexual porque se le insinuó. Cumplió condena de 14 años, y Zamora pudo verlo tocar de nuevo la batería en la segunda parte del concierto, donde tanto él, como el bajista Mortiis hicieron su aparición en el escenario para tocar «Black Wizards», «Wrath of the tyrants», «Graveless souls» y «Cosmic Keys to my creations and times»
Para la parte final, nuevo cambio de músicos para acabar con «Ye entrancemperium» y «The wanderer».
Lo dicho, Emperor es un mirlo blanco.
OPETH
Opeth es una bandaza. Tienen canciones sobresalientes, son músicos excepcionales y casi se han convertido en una banda de culto. En sus conciertos dan muestras de ello, clavan los temas, Mikael Åkerfeldt es un tipo muy simpático y comunicativo, se esmera en hacer reir al público con sus historias, y cada uno de sus integrantes brilla en su instrumento, y pese a todo ello, al concierto le falta algo.
¿Cómo es posible? Pues porque la más pura esencia de su música está orientada para disfrutarla en la tranquilidad de tu casa, admirar toda su riqueza compositiva y dar vuelta y vuelta a sus canciones. Hay parte de esa experiencia que se pierde en directo, es café para muy cafeteros, y aunque algún cambio de ritmo logra -tímidamente- el headbanging de la audiencia, la mayoría de su show es un poco plano.
Visualmente resulta atractivo, con las grandes pantallas proyectando animaciones vistosas, pero si no eres muy fan de la banda, la longitud de los temas puede llegar a hacerse bola. En hora y media de actuación sonaron «§1», «Grand conjuration», «§7», «Devils orchard», «The rid the disease», «§3», «Godhead lament», «Drapery Falls» y un «Deliverance» que fue el mejor de la noche, recibiendo el Z! Live con entusiasmo esa parte final tan efectista.
El público acabó coreando ese «Miguelito» en honor a Mikael, que respondió indicando el apodo de cada uno de la banda, desde «Peluca» –Fredrik Anderson-, «Di Caprio» -Joakim Svlberg-, «Samara» –Waltteri Värynen-. Por cierto, «el capitán», Martin Mendez también se dirigió al público en castellano.
Lo dicho, calidad a raudales, y elementos de disfrute aunque no sea la banda más propicia para el directo.
DELALMA
Delalma ha sufrido tanto cambio de formación desde su creación, -y eso que no es una banda longeva-, que incluso los que nos dedicamos a esto les perdemos un poco la pista. Atrás quedaron los Ramón Lage, Manuel Ramil y compañía, el anuncio del parón, y la vuelta a la actividad.
En Zamora pudimos ver su última manifestación con Ronnie Romero (ex Rainbow) compartiendo voces con José Andrea (ex Mago de Oz), Manuel Seoane a la guitarra -alma máter del proyecto-, Jesús Cámara al bajo y Dave Landeroin a la batería.
Costó arrancar, el principio de la actuación estuvo lastrado por un sonido bastante irregular, donde las voces apenas se escuchaban y donde el resto llegaba bastante sucio. Poco a poco se fue atinando y al final mejoró ostensiblemente. Ronnie y Jose se fueron repartiendo los «Compaña», «Néboa», «Mañana vuelve a oscurecer», «Voy muriendo», «La ira del mirlo», «Delalma a través» -también con Andy Martines- , «El mirlo», «Cosas por decir» y «Carcel de cristal» para una acutación mejorable, pero correcta.
Y hasta aquí el primer día. No hubo fuerzas para una ración extra de power de la mano de Dragony.
Hoy, viernes, segunda jornada.
S.A Sánchez y Juan José Díez