Max Metal

CRÓNICA: AMFEST – Viernes 11 – El público se rinde ante Touché Amoré (Octubre 2019)

AMFEST

VIERNES 11 DE OCTUBRE

BARCELONA

ALOUD MUSIC

Llegaba yo hecho un manojo de nervios (como siempre que asisto a un concierto) a pedir mi pase de prensa y me reconcomía la idea de haberme perdido el primer día de conciertos, aunque sólo hubieran tocado Daughters y mis adorados Foscor. Por eso estaba dispuesto a echar toda la carne al asador para ese primer día al completo en la AmFest.

Siempre se hace triste darse cuenta de que el festival, al abrir puertas a las 15:30 de la tarde, lo hace casi sin público. Yo estaba algo asustado por la idea de que una de las bandas que había recomendado en el post anterior de la AmFest, Lume!, empezara con sólo la prensa delante. Y más sabiendo que los abonos de los cuatro días se habían agotado. Es más, no sería hasta aproximadamente las nueve de la noche, con Deafheaven a punto de saltar al escenario, que no se demostraría que habían agotado esas entradas.

Pero empecemos por el principio.

LUME!

Mis temores para la banda se deshicieron cuando, mientras la banda saltaba al escenario, yo miré hacia atrás y vi una considerable cantidad de público congregado entorno al segundo escenario de Fabra i Coats. Abriendo con canciones de su primer álbum Volchanus como “Ojos del Salado” y “T&D”, Lume! hizo de su música rock instrumental una bofetada para despertarnos a todos. En especial atrajo mi atención el bajista Joan Pere Planells, que no dejaba de moverse con infinita energía por el reducido espacio en el escenario.

Hicieron una pausa de su primer álbum para invitar a su colega Guillaume, que había venido especialmente de Lyon para cantar el tema “777” con ellos. Además, aprovecharon para presentarse y para decir que ellos, de hablar, no eran. Más tarde incluso dirían que «iban de culo», pues estaban alargando el tiempo en el escenario todo lo que podían para tocar nueve temas en menos de cuarenta y cinco minutos.

Hasta ahora habíamos visto rock con tintes post-hardcore y punk. El ambiente cambiaría para las canciones “Cormorant against the Wolf” y “A lenda do falso volcán”, mucho más progresivas y dentro del rango post-rock, donde se permitieron ahorrar un poco de energía. Personalmente fueron mis favoritas, porque el ambiente siempre puede conmigo.

Para la traca final de canciones volvieron a sonidos rock y post-hardcore con “Ser Ona en Tierra de Fuego”, “Magma Magna” y “Cornamusa”, incluso pudiendo escuchar influencias del campo del stoner rock en “El infiernito”, canción que no está en su álbum, pero sí en sus redes sociales.

En general esta mezcla de estilos tan variados les dio buena atracción por parte de un público dormido y yo no quedé satisfecho de haberles recomendado. Tanto, que me llevé su disco a casa.

Setlist de Lume!:

  1. Ojos del Salado
  2. T&D
  3. 777
  4. Cormorant against the Wolf
  5. A lenda de falso volcán
  6. Ser Ona en Tierra de Fuego
  7. El infiernito
  8. Magma Magna
  9. Cornamusa

No mentían ellos cuando decían que iban cortos de tiempo, porque en cuanto ellos dejaron de tocar, Tides of Man estrenó el escenario principal en el espacio de un par de minutos. No estando familiarizado con esta banda de Estados Unidos, y aún ordenando mis ideas sobre el concierto anterior, la banda presentó su post-rock instrumental en un setlist bastante cortito y no fui capaz de empaparme lo suficiente como para hacer un comentario en condiciones, aunque me quedé a ver todo su concierto. Pese a todo, puedo decir que es una banda pendiente de exploración, pues me gustó mucho el ambiente mostraron.

FALÇ DE METZINERA

Ahora vamos a por la que fue sin duda la mayor sorpresa que me llevé durante el día. Yo esperaba encontrar en este festival propuestas post-rock, esperaba post-hardcore, y me imaginaba que teniendo a Alcest y a Deafheaven de cabeza de cartel, también ambientes más oscuros y estridentes.

Desde luego, no esperaba a este trío de barcelonesas, que se presentaron en el tercer escenario con las dos flautas traveseras de Martha Wood y Claudia Haze y una danza ejecutada por Anna de Mas, envueltas de plantas aromáticas. Varios asistentes nos miramos entre nosotros, algo sorprendidos por lo que estaba pasando allí. Yo estaba teniendo sentimientos encontrados, porque a pesar de que había adorado la introducción con las flautas (ya sabéis que soy muy fan del folk metal, por ejemplo) la poesía recitada me cuesta, y escuchar mis lenguas maternas cantadas no acostumbra a gustarme.

Toda duda se esfumó cuando fueron a por su primer tema más alejado del ambiente folk que presentaban, “Cau el Sol”. Martha Wood, pasó a la voz principal y bajista, y Claudia Haze trabajó con la batería, aportando una segunda voz. Su sonido pasó a ser un doom muy a la idea de los orígenes de Black Sabbath, quizás con toques stoner, sin guitarras, que definitivamente me convenció para llevarme su disco a casa (el último del día).

A lo largo de lo que supe después que era todo su primer álbum Vol 1, Falç de Metzinera nos hipnotizó con el baile de Anna, que iba cargada de complementos metálicos que hacía sonar como acompañamiento a la música, y mezclaba poesía e historias sobre las brujas en Cataluña, canción, sonidos ritualísticos muy al estilo folk fusión con tambores tradicionales y este doom tan particular. A mí me han ganado el corazón.

Como temas destacados para introducir la banda de forma completa, creo que “Fongs i Herbes” i “Vol. 1” son las canciones más apropiadas.

PORTRAYAL OF GUILT

Después de una experiencia tan distinta y relajada con Falç de Metzinera, mi mente estaba abierta a las posibilidades, pero no se había hecho a la idea de que en conciertos posteriores iba a escuchar a Deafheaven. Por eso, Portrayal of Guilt, una banda muy joven de Estados Unidos, fue como un puñetazo en la cara.

Y lo digo en el sentido más positivo. Abriendo con la canción “A Burden”, los gritos desgarrados de Matt King inundaron el segundo escenario de inmediato y, tan pronto como llegaron, cesaron. Su estilo entre post-hardcore y un screamo, que de estilo vocal a veces suena cercano al black metal, se basa en canciones particularmente rápidas y cortas. En este caso, con temáticas decadentes, depresivas y negativas, como en canciones como “Humanity Is Frail” o “Sacrificial Rite”.

La banda, poco habladora y dedicada a su música de pleno, tomó durante poco más de media hora las riendas del festival, tocando canciones sin darse apenas una pausa y haciendo que, por vez primera ese día, el público ejercitara adecuadamente su cuello al ritmo de la música. Yo, que no conocía a la banda, quedé gratamente impresionado, y me quedé con las canciones nombradas como referencia y con mi favorita “Scarcity”. Un aplauso para los teloneros de Deafheaven y Touché Amoré en su gira europea.

TIDES OF NEBULA

A estas alturas, mi cuerpo empezaba a pedir un descanso. No me había sentado desde que había llegado. Miraba con cierto cansancio el fondo del escenario, lleno de luces en vertical para Tides of Nebula, pensando qué era lo que me iba a encontrar esta vez. Había escuchado un par o tres de canciones de la banda antes de empezar el festival y no sabía qué pensar aún.

Cuando la banda de Polonia apareció en el escenario, los ánimos del público estaban ya preparados y me sorprendió la buena recepción que tuvo. El trío de Varsovia empezó con su propia versión del post-rock instrumental que, además de los instrumentos de siempre, incluían dos teclados. Para mí, esa inesperada inclusión hizo que pasara de estar cansado a tener delante de mí mi actuación favorita del día. Sin apenas conocer canciones de ellos. Entre mis pensamientos me decía «no sé qué canciones te has mirado antes de verles, pero escogiste las equivocadas», porque me impresionó mucho el ambiente que consiguieron con cinco instrumentos.

Desde pasajes acústicos o con palm mutes en guitarra que dejan un ambiente suave hasta las canciones con más trémolo, los poloneses desarrollaron un abanico atmosférico con algún que otro toque experimental con los teclados con canciones como “Ghost Horses”, “Dopamine”, la mágica “Only with Presence” o la canción con la que el público se acabó de rendir, “Tragedy of Joseph Merrick”, pues el guitarrista saltó a tocar los minutos más potentes de la canción con nosotros (y me pilló a mí justo al lado).

Esta es sin duda la banda que culminó mi día porque es esa clase de ambiente que me inspira para mis proyectos de escritura y que me llena de escalofríos. Van a sonar en mi ordenador durante meses.

Después de recuperarme de la agradable sorpresa llegaron Brutus, desde Bélgica, de los cuales me perdí un trozo para tomarme un descanso. Pese a haberles recomendado en mi post anterior sobre la AmFest, al quedar entre Tides of Nebula y el gran atractivo de la noche, Deafheaven, su rock con tintes psicodélicos me resultó menos impresionante y preferí tomarme un descanso, pues tampoco conocía con profundidad a la banda. Hay que decir, pero, que para entonces el local ya mostraba esas entradas agotadas, y muchos asistentes les aplaudieron y vitorearon con ganas.

DEAFHEAVEN

Sin duda uno de los grandes atractivos del día, Deafheaven trajo su blackgaze en su versión más agresiva al escenario. El público les aclamó como era debido cuando George Clarke apareció y abrieron con su nuevo single “Black Brick”. Su potente estilo y esas vocales sin concesiones y agresivas típicas del black metal se ganaron los vítores del público desde el primer momento. La agresión siguió sin pausa a través de los ocho minutos y medio de “Brought to Water”, ya conocida, con esos pasajes melancólicos que aporta la primera guitarra.

Entonces la banda tomó la salida hacia su último álbum tocando tres de sus icónicas canciones “Honeycomb”, “Canary Yellow” y “Worthless Animal”, mostrando su lado más shoegaze y post-rock en las últimas con sus ambientes relajados, sus pasajes más cercanos a lo que podríamos llamar acústico (pues sabemos que la forma de hacer el post es modificarlo con el uso de pedales de retardo y distorsión) y llenando la sala de ritmos lentos. Al final de su tiempo, después de casi una hora de su arte, Deafhaven terminaron con uno de sus clásicos de Sunbather, la muy aclamada entre el público “Dream House”, de vuelta a la agresividad con un buen fondo melódico.

Un servidor nunca ha sido demasiado aficionado a su música (aunque conozco algunos de los temas que tocaron) y debo decir que el audio no les ayudó con el doble de guitarras distorsionadas. Costaba bastante distinguir unas canciones de otras en su caso, los pasajes más ligeros solían quedar tapados por la batería y las vocales. Sólo pude identificar al instante una de las canciones, “Canary Yellow”. Una parte considerable del público tardó un poco en ir enganchándose a las canciones, en especial debido a que del setlist de seis canciones, cuatro eran de las más recientes, el single “Black Brick” o provenientes de Ordinary Corrupt Human Love, su último disco de estudio.

Quizás por la razón del audio es por lo que el público no se mostró al cien por cien, como sí lo estarían con el otro peso pesado de la noche, Touché Amoré.

Setlist de Deafheaven:

  1. Black Brick
  2. Brought to Water
  3. Honeycomb
  4. Canary Yellow
  5. Worthless Animal
  6. Dream House

 

Mientras el escenario principal se preparaba para la siguiente actuación, yo hice un stop para ver unos minutos a Daniel Blumberg. El artista había sido reconocido como gran futuro de las avanguardias por The Times y varios medios de prestigio, así que tenía curiosidad. Sin duda fue la actuación más disonante de la noche. Su voz era magnífica, pero el uso de sonidos electrónicos y de estática de forma contundente para asustar y una armónica que no le acababa de obedecer hicieron que el público entrara y saliera con bastante asiduidad y prefirieran mirarlo desde fuera de la sala, donde el contundente y estridente ruido era más audible.

TOUCHÉ AMORÉ

Esta actuación es la que sin duda marcó la noche. Con el espacio lleno hasta casi el segundo escenario (estaban en la misma sala, a cierta distancia), Touché Amoré gozaron de un público entregado desde el minuto uno. Su post-hardcore agresivo, contundente y de poca duración fue más que de sobra para hacer despertar al público tan pronto como la segunda canción, “Cadence”, cuando Jeremy Bolm se lanzó al público en el primer stagedive del festival. Y sólo sería el primero, pues la energía transmitida por las canciones hizo que varios asistentes subieran brevemente encima de las vallas de protección para lanzarse también a lo largo de la primera mitad del setlist.

A poco de llegar a la mitad, Jeremy nos habló sobre el décimo aniversario de …to the Beat of a Dead Horse, su primer álbum. Lo estaban tocando entero como celebración, además de confesar que su existencia se debe a la muerte de su hermana y que la lírica de todo el álbum la tenía a ella como gran tema. El vínculo emocional no hizo más que acrecentar la pasión del público, que a primeras filas siempre cantaba todos los coros.

Una vez terminaron con el álbum, tuvieron tiempo de tocar otras doce canciones de sus otros álbumes, incluyendo mis favoritas “Just Exist”, “Pathfinder”, “Palm Dreams” y “Rapture”. Con el público entregado a tope a ellos, incluso presentaron una nueva canción, llamada “Deflector”, que a mí sin duda me convenció. El público, algo más cansado después de las primeras canciones, prefirió cantar a coro con Jeremy cuando éste lo pedía.

Setlist de Touché Amoré

  1. Honest Sleep
  2. Cadence
  3. Throwing Copper
  4. Swimming Sharks
  5. History Reshits Itself
  6. Suckerfish
  7. Broken Records
  8. Nine
  9. Always Running Never Looking Back
  10. Adieux
  11. Amends
  12. Just Exist
  13. Pathfinder
  14. Flowers and You
  15. New Halloween
  16. Deflector
  17. Palm Dreams
  18. Home Away From Here
  19. Is Survived By
  20. Rapture
  21. Skyscraper
  22. ~

La noche la cerraría la banda japonesa Bo Ningen, del cual sólo pude quedarme a oír dos canciones. Sin duda una tarea pendiente para mí, porque su noise/alternative rock con unas vocales mágicas me dejaron con ganas de oír más de ellos.