Max Metal

RECKLESS LOVE – InVader

RECKLESS LOVE  “InVader”

Spinefarm Records.

9/10

Con motivo de su visita a Barcelona recordamos que el año pasado se publicó el cuarto álbum de estudio de los fineses RECKLESS LOVE, bajo el título de “InVader”, firmando uno de los lanzamientos más frescos, originales, arriesgados y, por lo tanto, polémicos del Hard Rock y Glam Metal actual. Y es que si por algo destacan estos nórdicos romeos de lo más gamberro, es por combinar, sin ningún tipo de complejo, el espíritu más rockero, la potencia del mejor metal, y las melodías más pegadizas del pop. Y en esta ocasión han ido incluso un paso más allá, algo que no dejará indiferente a nadie y, probablemente, será del agrado de sus fans y dará más argumentos para que sus detractores sigan despotricando de ellos. Pero vamos a lo importante, las canciones.

 

“We are the Weekend” supone el pistoletazo de salida, ¡Y de qué forma! Una composición de talante (y talento) hímnico, con una melodía peligrosamente adictiva, y un estribillo que se queda grabado a fuego desde la primera escucha. Tan simple como efectivo, con un Olli Herman brillante a las voces, ganándonos ya de inicio. Un single en estado puro. Seguimos con “Hands”, con unas guitarras extrañamente afiladas a cargo del gran Pepe Reckless y un estribillo que hubieran firmado sin ningún pudor los mejores BON JOVI o MÖTLEY CRÜE de los 80. Cruda, sucia y terriblemente pegadiza. La influencia más popera sale a relucir con “Monster”, tema que supondría el primer adelanto del disco, con una línea de guitarra que invita al baile más sensual y un Olli más juguetón que de costumbre. Sorprenden, para bien, los arreglos más épicos y el breve pero intenso solo de Pepe que aportan ese toque especial a la composición.

 

El riesgo del que hablábamos al comienzo de esta crítica queda patente en la azucaradamente melódica “Child of the Sun”, llena de sintetizadores, coros melosos y un buen rollo indescriptible. Un tema más propio de unos MODERN TALKING que de unos VAN HALEN, pero dudo que eso suponga ningún problema para los de Finlandia, ¿no? Pero tranquilos, que si queréis caña la encontraréis en el siguiente corte, “Bullettime”, con una potente base rítmica a cargo del bajo y la batería de Jalle Verne y Hessu Maxx (no creo que a estas alturas haya que explicar que estos no son sus nombres reales), respectivamente, y una omnipresente y nerviosa aportación de Pepe a la guitarra. Aquí aparece la velocidad y mala baba que muchos echaran de menos a estas alturas de “InVader”, moviéndose por unos terrenos más duros y dignos de los primeros GUNS ‘N’ ROSES, con, probablemente, el Olli más heavy del disco.

 

Pero no nos confiemos, esto es RECKLESS LOVE, y aquí han venido a jugar. Así que señores y señoras, es el turno de “Scandinavian Girls”, que, como reza el propio Olli en su estribillo, contiene dos de sus palabras favoritas. ¿Qué pasaría si MADONNA se juntara con SLASH para componer un tema divertido, rockero y festivo? Pues probablemente algo parecido a esta canción. Y para que nos vamos a engañar, nos encanta. Y así llegamos a “Pretty Boy Swagger”, quizás una de las composiciones más extrañas, pero más elaboradas de todo el compacto. Una de esas canciones que hay que escuchar varias veces para saborear todos los matices que esconde, con un estribillo de mucha calidad y unas líneas de guitarra que producen un efecto de “meneo” a nuestro cuerpo imposible de remediar. Insisto, quizás no es de las que mejor entran en un primer contacto, pero que crecen a medida avanza el tiempo, y las escuchas.

 

Siguen deparándonos sorpresas como “Rock it”, con unos versos que no desentonarían en cualquier disco de LIMP BIZKIT o LINKIN’ PARK, un riff que me cuadraría perfectamente en un “Persistence of Time” de ANTHRAX, y un estribillo que haría las delicias de cualquier seguidor de DEF LEPPARD. “Destiny” se mueve entre las tesituras que marcan un buen medio tiempo, elegantemente melódico y con un estribillo precioso, que nos hace difícil no enamorarnos de la limpia y sexy voz de Olli, más aún cuando esta bien dibujada de los retales armónicos de la guitarra de Pepe. Quizás uno de los temas más reconocibles en su esencia de cualquier otro disco anterior de la banda. “InVader” se cierra con la poderosa y veloz “Let’s Get Cracking”, que posee ese espíritu más hard a la par que festivo que tanto asociamos con grupos como VAN HALEN o, por que no, ellos mismos, bebiendo directamente de esa mágica época que fue la década de los 80. Aun no se despiden de nosotros, ya que nos regalan una última coña en forma de hidden track, “(THWP)”, transmitiéndonos ese buen rollo y felicidad que se desprende de la sensación de un trabajo bien hecho.

 

No sé si este “InVader” será del agrado de todos, seguidores o no. Tampoco sé si RECKLESS LOVE es una de esas bandas que puede convencer a todo el mundo, menos aún en una audiencia como la metálica. Pero una cosa está clara. Los fineses han arriesgado con este nuevo trabajo, alejándose en muchas ocasiones de su zona de conforte, para presentarnos el que, probablemente, sea su mejor (y más variado) álbum hasta la fecha. Quizás lo primero sea discutible, pero no lo es así lo segundo, y eso, para un servidor, ya merece un respeto. Tuve la suerte de disfrutarles en vivo en Vienna el año pasado, y este año lo pienso volver a hacer en Barcelona. Un grupo valiente y divertido, que sabe aunar lo mejor del Rock de los ochenta, sin convertirse en una parodia o copia de cualquiera de las viejas glorias de la época, labrándose su propio estilo. Y eso amigos, a día de hoy, es algo mucho más complicado de conseguir de lo que parece. Ahora solo falta saber con que nos sorprenderán en el futuro más cercano. Yo estoy impaciente.

 

Lluís “DiMu” García