MICHAEL MONROE + JOLLY JOKER
MADRID – 29 OCTUBRE 2026
SALA REVI LIVE
ORGANIZA: MADNESS LIVE
Hubo un tiempo en el que la música era otra cosa. Hubo una década en la que el rock, y particularmente el sleaze, dominaban la escena mundial; el Sunset Strip de Los Ángeles era el epicentro musical del universo y los músicos daban verdadero significado al término «estrella del rock».
Para mal o para bien, según se mire, aquella época de histrionismo televisado se esfumó, pero unos cuantos artistas sobrevivieron a los excesos y al paso de los años manteniendo el aura de entonces.
Solo así se explica la personalidad, el carácter y el magnetismo que desprenden artistas como Michael Monroe. El que fuera vocalista de Hanoi Rocks mantiene intacta toda su aura de gran estrella y, a sus 64 años, sigue exudando fuerza y pasión sobre las tablas.
Acompañado por el también eterno Sami Yaffa (Hanoi Rocks) al bajo, Steve Conte y Rick Jones a las guitarras, y Karl Rockfist a la batería, Michael Monroe ofreció un concierto donde sobraron pasión y energía. El público llenó la sala Revi para disfrutar del espíritu festivo de una música que no pasa de moda. Cuando se busca diversión, nada mejor que recurrir al rock canalla de toda la vida.
El show fue toda una reivindicación del legado de Michael Monroe, sonando hits de Hanoi Rocks («Motorvatin'», «I Can’t Get It», «Boulevard of Broken Dreams», «Don’t You Ever Leave Me», «Back to Mystery City», «Malibu Beach Nightmare», «Taxi Driver»), temas de su etapa en solitario como «Dead, Jail or Rock ‘n’ Roll», «Old King’s Road», «Last Train to Tokyo», «Rockin’ Horse», «Shinola», «Black Cadillac», «Rode to Ruin», «One Man Gang» y «Ballad of the Lower East Side», e incluso algún corte de Demolition 23. como «Nothin’s Alright» o «Hammersmith Palais». Incluso hubo espacio para versiones de Creedence Clearwater Revival y The Stooges, con «Up Around the Bend» y «1970».
Concierto completo y totalmente irreprochable. La banda sonó rocosa y compacta, y Michael Monroe se mostró como la gran estrella que es. Aunque en algún momento soltó algún inoportuno gallo, lo compensó con la desbordante efervescencia de su actuación. Una estrella de las de antes.
Abrieron la noche Jolly Joker, una de las bandas nacionales que mejor reinterpretan la esencia del sleaze, acercándola al siglo XXI.
Con una actitud que remite a las grandes estrellas del rock y un repertorio de temas pegadizos y desenfadados, fueron los encargados de poner las primeras dosis de diversión a una noche marcada por el espíritu más festivo del género.
Lazy Lane estuvo especialmente activo al frente, derrochando energía y perfectamente secundado por Yanick Bonora y Andy a la guitarra y al bajo, respectivamente, y por un potente Daniele Panucci a la batería. Una inmejorable forma de entrar en calor.
S.A Sánchez y Juan José Díez