DARK ECHOES FEST: DRACONIAN + DODHEIMSGARD + TODO MAL
MADRID – 25 SEPTIEMBRE 2026
SALA REVI LIVE
ORGANIZA: DOOMED EVENTS
El mini festival Dark Echoes Fest, celebrado en la madrileña sala Revi, presentó una muy buena entrada, y eso que tuvo que lidiar con algunos problemas de última hora.
Días antes del evento, Foscor se caía del cartel debido a un problema de salud de su batería. Sus sustitutos, Aversio Humanitatis, también causaban baja horas antes del comienzo del festival por culpa de una inoportuna lesión de su batería, dejando finalmente el festival con tres bandas —Draconian, Dodheimsgard y Todo Mal— que alargaron sus actuaciones a modo de compensación.
TODO MAL
Abrieron la tarde los locales Todo Mal. Este año ya pudimos disfrutarlos en el Resurrection Fest, y en Madrid multiplicaron con creces todas las buenas sensaciones que dejaron en Viveiro. Con una actuación más larga, buen sonido —aunque con un volumen algo pasado— y una gran colección de temas, mostraron todas las armas de las que disponen.
Composiciones elaboradas y personalidad que convencieron a una audiencia entregada.
Christopher Baque-Wildman cantó bien, perfectamente apoyado en los coros por Cecilia Tallo, que, con su teclado, imprimió un extra de musicalidad a unas composiciones elaboradas como ‘High Time’, ‘Unholy’, ‘Mare Ignis’, ‘Silent Mass’, ‘Ultracrep’, ‘Humanised Gods’, ‘Point of Coalescence’, ‘Antichist of Love’, ‘Graveyards’ o ‘A Greater Good’.
En estos tiempos de extrema homogeneización, da gusto encontrar una banda con sonido y voz propia como Todo Mal. Buen show.
DODHEIMSGARD
Un concierto de Dodheimsgard es una oda a la incertidumbre, a vivir en el filo y a la tensión constante. Y no solo por saber si el siguiente tema en sonar será de su época más puramente black metal, de su tono más industrial o de la extrema experimentación de sus temas más avant-garde, sino por ver cuál será la siguiente locura que emprenderá su vocalista Vicotnik, que en Madrid ofreció un catálogo casi inabarcable de excentricidad.
Ya fuera por el momento en que manchó de «pintura» la cara de todos los integrantes de la banda, por cuando se «comió» el micrófono, cuando se bajó a cantar entre el público, cuando alzó al aire el monitor de sonido o cuando se vació un cubo de basura encima, Vicotnik y, por extensión, Dodheimsgard no dejaron indiferente a nadie.
Esa esquizofrenia, unida al caos sonoro de su propuesta, hizo del concierto algo único y verdaderamente recordable. En esa psicosis generalizada se pudo disfrutar de una propuesta también única y no exenta de calidad, donde los coros del dúo femenino contrastaron con la visceralidad de Vicotnik y donde unas guitarras enérgicas tuvieron mucho protagonismo.
Sonaron ‘Et Smelter’, ‘Midnattskogens Sorte Kjerne’, ‘Ion Storm’, ‘Tankespinnerens Merte’, ‘The Sunff Dreams Are Made Of’, ‘Halow’, ‘Aphelion Void’, ‘The Crystal Specter’, ‘Traces of Reality’ y ‘Dodheimsgard’. Hubo que sacar casi a rastras a tan peculiar vocalista, que quería seguir tocando… Genio y figura.
DRACONIAN
Después de la locura de DHG, el de Draconian fue un concierto mucho más sobrio, no solo por el desempeño más «profesional» y sosegado de la banda, sino por ese universo sonoro lleno de tristeza y melancolía donde rinde tan bien ese contraste entre la voz angelical de Lisa Johansson y la visceral de Anders Jacobsson.
Y es que la música de Draconian es puro sentimiento, composiciones que apuntan a lo más profundo del alma y donde se puede ver a un Anders viviendo plenamente cada estrofa. La música en directo adquiere su verdadera dimensión cuando hace «sentir» algo, y en eso Draconian son maestros. Johan Ericson y Daniel Arvidsson se complementaron muy bien a las guitarras, y la base rítmica de Jerry Torstensson y Daniel Anghede aportó su dosis de contundencia.
A veces, ciertos pasajes instrumentales excesivamente largos pueden sacarte un poco del concierto, y se echa en falta que el dúo de vocalistas adquiera un mayor protagonismo, pero hay que reconocer que sonaron compactos, limpios y cristalinos, con el mismo volumen excesivo de sus predecesores, aunque sin llegar a impedir disfrutar de sus composiciones largas, densas y trabajadas.
Sonaron ‘I Welcome Thy Arrow’, ‘The Wretched Tide’, ‘The Last Hour of Ancient Sunlight’, ‘The Face of God’, ‘Heavy Lies the Crown’, ‘A Scenery of Loss’, ‘Misanthrope River’, ‘Heaven Laid in Tears’, ‘The Sethian’ y ‘Daylight Misery’.
Muy convincentes.
Juan José Díez