Max Metal

Crónica: Madrid celebra la longevidad de Saxon – Abril 2026

SAXON

MADRID – 26 ABRIL 2026

SALA LA RIVIERA

ORGANIZA: MADNESS LIVE

Tenía este concierto de Saxon un aura especial. Puede que la enfermedad de BIff Byford, que obligó a posponer esta gira, nos haya hecho conscientes a todos de la mortalidad de nuestros ídolos de juventud y por eso cada vez que podemos disfrutarlo lo hacemos por todo lo alto, o puede que el carisma de estas bandas míticas -nada más y nada menos que 50 años cumple Saxon- trascienda más allá del tiempo, el caso, es que lo de Saxon no fue un concierto: fue una celebración.

Se notaban las ganas desde mucho antes de que abrieran las puertas. Multitud de fans rondaban las inmediaciones de la Sala La Riviera luciendo sus mejores galas, con parches de Saxon ocupando un lugar privilegiado en la mayoría de chalecos y su logo sobresaliendo en ese tsunami de ropa oscura. Público mayoritariamente veterano, aunque también con presencia de nuevas generaciones que han heredado la devoción por uno de los estandartes de la NWOBHM.

Con puntualidad británica, la caída del telón mostró a Biff Byford sobre el estandarte elevado donde se ubicaba la batería de Nigel Glocker, acompañado en esta última versión de Saxon por Brian Tatler y Doug Scarat a las guitarras y Nibbs Carter al bajo; los primeros acordes de un «Hell, Fire And Damnation» desataron las hostilidades en una actuación en un que fue creciendo en intensidad de principio a fin.

Biff, con su inseparable casaca, pareció ajeno calor, cantando con solvencia los «Power and the Glory», «Solid Ball of Rock» o «Sacrifice», mientras el dúo de guitarristas alternaba protagonismo a los solos y Nibbs contagiaba su desbordante intensidad a las primeras filas. Si hubo enfermedad, quedó en el pasado: no se notó en ningún momento. El público vibró y se dejó la garganta coreando «Madame Guillotine», «Heavy Metal Thunder» —menudo himno— o «Dallas 1 PM».

Llegó entonces uno de los momentos más especiales de la noche con la interpretación íntegra de «Wheels of Steel». Como recordó el propio Biff, aquel disco nació en una época sin teléfonos móviles, internet, streaming, el puto tiktok (sic) o ni si quiera CDs -1980 queda muy lejos-, sólo la radio y «gente como vosotros»… emotiva cita que fue recibida con un estruendoso aplaudo por la audiencia.

Y así, una vez ubicados, los «Motorcycle Man», «Stand Up and Be Counted», «747», «Wheels of Steel», «Freeway Mad», «See the Light Shining», «Street Fighting Gang», «Suzie Hold On» y «Machine Gun», sonaron apoteósicos, convirtiendo Madrid en un escenario de auténtica comunión entre público y banda que adquirió su summum cuando toda la banda se atavió con los chalecos que le había ido lanzando el público a lo largo de la actuación.

Para los bises, no podían faltar cañonazos como «Crusader», «And The Bands Played On», «Denim And Leather» y el habitual cierre por todo lo alto con «Princess of The Night». Sin duda, de esos bolos que se recuerden. Que noche!.

Texto y fotos: Juan José Díez