ROB ZOMBIE – THE GREAT SATAN
NUCLEAR BLAST
5 / 10
Los cuatro años que ha tardado Rob Zombie en sacar nuevo material no han sido suficientes para que se atreva a evolucionar mínimante su sonido u ofrecer algo diferente.
Como si de una secuela cinematográfica se tratase —territorio que, por otra parte, domina— reincide en los elementos que han definido su identidad: imaginario de serie B, riffs incisivos, guiños al groove y una actitud marcadamente punk. El componente psicodélico y el aroma setentero que asomaban en trabajos anteriores quedan relegados en favor de un enfoque más crudo, directo y simplificado.
El resultado es innegablemente efectivo: un álbum de escucha ágil, con gancho inmediato y producción contundente. Sin embargo, bajo esa capa de eficacia persiste la sensación de estar ante una reformulación de esquemas ya explorados en «Hellbilly Deluxe», sin apenas margen para la sorpresa o la innovación. La posible influencia del regreso de Mike Riggs y Rob “Blasko” Nicholson refuerza esa vuelta a los fundamentos más metaleros y primarios de la banda, pero no termina de aportar un matiz diferenciador.
Así, el poso que deja The Great Satan se sitúa más cerca de la reiteración que del entusiasmo: un trabajo competente, sí, pero que difícilmente ampliará los márgenes creativos de su autor.
Juan José Díez