Max Metal

Crónica: Swallow The Sun , Draconian, Shores of Null – Madrid – Abril 2023

SWALLOW THE SUN + DRACONIAN + SHORES OF NULL

MADRID – 21 ABRIL 2023

CHANGÓ

MADNESSLIVE

Por fin llegó a Madrid otra de las múltiples giras que tuvieron que aplazarse por los efectos de la pandemia. Los amantes de los sonidos más oscuros y melancólicos se dieron cita para disfrutar de tres grandes bandas, diferentes entre sí, pero unidas por esa atmósfera sombría llena de pasión y sentimiento.

SHORES OF NULL

Los italianos Shores of Null se encargaron de abrir la noche, y personalmente me parecieron uno de los grupos más interesantes de la noche. Su amplio espectro de influencias hace de ellos una banda heterodoxa, difícil de clasificar, pero entre su tela de araña musical hay espacio para los amantes del Gothic, el Doom, el Death o el Black.

Y es tal cual, son capaces de alternar y combinar de la forma más efectiva pasajes lentos y cadenciosos con secciones llenas de contundencia y agresividad, con un vocalista que se desenvuelve de forma ágil tanto en los tonos graves y limpios del gótico, como en el gutural más Black.

En sus 50 minutos de actuación ofrecieron su multitud de recursos con un sonido digno -algo que no siembre gozan los teloneros- y donde hubo cabida a temas de distintas épocas de su discografía como «Destination woe», «Nothing left to burn», «Quiescent», «The Las Flower» (uno de los temas que mejor definen a esta banda, y que fue de los que mejor sonó), «Black Drapes for tomorrow», «Darkness wont take me» y como punto final un «My darkest years» que cerró un buen concierto, y que mostró una buena banda, parca en palabras pero rebosante de musicalidad.

DRACONIAN

Si algo tiene de bueno la música gótica con toques doom, es que son canciones muy sentimentales llenas de fuerza y pasión, y que para cantarlas como es debido hay que meterse de lleno en su historia y su aura sombría, mística y melancólica. En ese aspecto Draconian lo hace a las mil maravillas, con un Anders Jacobsson que se deja al alma en cada nota, aportando un plus de intensidad y sentimiento a unas canciones ya de por sí rebosantes de fuerza. Medio oculto tras la capucha de su sudadera, ofreció una cátedra de como dotar de potencia, espíritu y oscuridad a los temas, obviamente bien secundado por su némesis Lisa Johansson a la voz lírica.

Lisa, de vuelta a la banda el año pasado tras su primera etapa (2001-2011), demostró ser digna propietaria del papel de vocalista. Su capacidad vocal está fuera de toda duda, pero además la compenetración con la banda es más que palpable, así como la cercanía que logró con el público, dando la mano permanentemente a los integrantes de las primeras filas.

La pareja de vocalistas se llevaba la mayoría de miradas, si bien el papel del resto de la banda fue el esperado, muy rodados y compactos, y donde también vimos el buen encaje de su nuevo guitarrista Niklas Nord, que aunque con menos protagonismo que Johan Ericsson, cuajó una buena actuación. Como única pega pondría las partes pregrabadas de los elementos más sinfónicos, que entendiendo que no siempre es fácil ejecutarlos en directo, siempre roba un poco de autenticidad a la actuación.

«Sorrow of Sophia» fue uno de los temas más destacados, muy seguido y aplaudido por el público, al igual que la sorpresa en la forma de la colaboración de Andrea Casanova.

Buen show donde nadie salió decepcionado, la banda ofreció lo que se espera de ella, con un extra de pasión.

The Sacrificial Flame
Lustrous Heart
The Sethian
Sleepwalkers
Stellar Tombs
Seasons Apart
Sorrow of Sophia
Elysian Night
Dishearten
Pale Tortured Blue
Daylight Misery

SWALLOW THE SUN

La música de Swallow The Sun apela a lo más hondo del alma. Su música se caracteriza por oscuridad y los sentimientos más enraizados, por eso o los amas o los odias, no suele haber término medio. Si eres de los primeros, no hay mejor forma de potenciar toda su fuerza que vivirlos en directo, y eso que su espectáculo suele ser más un juego de música y sombras donde es difícil verles con nitidez; decíamos que fue difícil ver el rostro de Johan parapetado tras su capucha en el show de Draconian, pues lo mismo, pero multiplicado por 1000 ocurrió con Swallow The Sun, ya que además de las capuchas hubo que sumar el efecto enmascarador del humo y un juego de luces que enfatizó las sombras, pero aún así mereció la pena, ya que todo creó la atmósfera propicia para disfrutar de su música.

En líneas generales Mikko Kotamaki cantó bien, correcto y profundo en las partes limpias, y enérgico y rabioso en las guturales, aunque personalmente me pareció que el volumen de su voz demasiado bajo, con un toque más de volumen se habría disfrutado mucho más. El resto de la banda sonó bien, destacando Juha Raivio a las seis cuerdas, y el dúo Matti Honkonen y Juuso Raatikainen a bajo y batería, imprimiendo mucha potencia de principio a fin del espectáculo.

El estilo de Swallow The Sun no es de esos que propicie que el público vibre y se vuelva loco, genera más un ejercicio de introspección para dejarse llevar por las olas sentimentales de su música, y de esa forma la banda capitaneó de forma magistral, haciendo navegar a una audiencia que disfrutó de tanto sentimentalismo.

Parcos en palabras, encadenaron tema tras tema sin apenas cháchara (más allá de dar las gracias), destacando en la apertura con «Enemy» (bastante coreada), con las fuertes melodías de «New Moon», o la fuerza desgarradora y los cambios de ritmo de la siempre magistral «This House Has no Home».

Buen show ligeramente empañado (nunca mejor dicho) por no poder verles con nitidez.

Enemy
10 Silver Bullets
Falling World
Keep Your Heart Safe From Me
Firelights
Woven Into Sorrow
Stone Wings
New Moon
This House Has No Home
Descending Winters
Swallow (Horror, Part 1)

Texto y fotos: Juan José Díez