Max Metal

CRÓNICA: RESURRECTION FEST WARM UP – Calentando motores antes de la gran cita – Julio 2019

RESURRECTION FEST – WARM UP

VIVEIRO – 3 JULIO 2019

Que un medio veterano como Max Metal (en diciembre cumpliremos 18 años) no hubiera estado en un festival como Resurrection Fest era una mancha que pesaba en nuestro orgullo, así que este año estábamos decididos a solucionarlo y así nos plantamos en Viveiro.

Un gran ambiente se notaba en todo Viveiro horas antes de que comenzara esta primera jornada de conciertos que podemos considerar como No oficial, si no que se trata de la fiesta de presentación del festival, la antesala perfecta a tres días festivos donde el festival adquiere su verdadera dimensión.

Y así, nos convertimos en uno más de la horda de melenudos que cada año invaden (simpáticamente) la localidad costera de Viveiro. Las colas para recoger las pulseras avanzaban con fluidez, y el recinto se mostraba espectacular, con sus 4 escenarios, su zona de merchandising, sus áreas de descanso y la correspondiente zona reservada a la restauración. Precios decentes, y un césped que hace las delicias de los asistentes. Los múltiples adornos a lo largo del recinto, se convierten en el reclamo perfecto para que la gente comparta instantáneas en unas redes sociales, que este primer día de festival sufrieron un colapso global, con una caída de facebook, Whatsapp e Instagram….

Nuestra primera idea era cubrir los tres días «gordos» de festival, pero el hecho de que Bury Tomorrow entrara en el cartel de esta fiesta de presentación trastocó nuestros planes, después de su gran concierto en Madrid, su actuación se volvió imprescindible para nosotros. Ellos fueron los responsables de que adelantáramos un día nuestro viaje, y el verdadero objetivo de esta mini crónica de presentación.

DEVIL IN ME

Antes de ellos, los portugueses Devil In Me, que se presentaron como «los hermanos de Portugal», ofrecieron una buena descarga de Hardcore, haciendo vibrar a un público no especialmente abundante, pero sí muy participativo.

Su vocalista estuvo simpático, y como él dijo, creó un nuevo idioma para hablar con la gente, mezcla de inglés, portugués y castellano.

BURY TOMORROW

Puede que los ingleses Bury Tomorrow no sean la mejor banda del mundo, pero hacen que sus conciertos siempre resulten una experiencia de lo más satisfactoria. La simpatía de su vocalista Daniel Waters es contagiosa, y además atesoran en su repertorio una serie de himnos de esos con los que es muy fácil conectar.

El comienzo del show sonó algo sucio, un poco enmarañado y caótico, pero después de los primeros temas, la cosa se atinó, y aunque estuvo más alto de lo que era necesario, se pudo disfrutar del potencial de la banda.

Entre tema y tema llegaron discursos de agradecimiento, comentando que España y Portugal eran hermanos en la música gracias a este festival, que ya habían tocado 2 veces en este festival y que gracias a ellos habían encabezado una gira como headlines, y como no, pidió aplausos para el resto de las bandas del día.

Habían sonado «No less violent», «Earthbound», «More than mortal», «Knife of Gold» y «The Age» cuando hubo que parar 2 minutos para que ajustaran sonido de las guitarras, pero después encadenaron con furia «My Revenge», «Man on fire», «Lionheart» donde el público se volvió loco inundando el foso a través de crowdsurfing que hicieron sudar al personal de seguridad, para el que la banda pidió un aplauso por el gran trabajo que hacían recogiendo a la gente y volviéndoles a encaminar hacia la multitud.

Para el fin del concierto, un himno como «Black Flame» que sonó delicioso, y con el emplazaron al público a verse justo debajo del escenario un rato después, huyendo de estúpidas experiencias vips, y fomentando un trato más cercano y personal. Lo dicho, una buena banda, cañera y desbordante de simpatía.

Juan José Díez y S.A. Sánchez

Fotos: Resurrection Fest (con logo). Juan José Diez (sin logo)