Max Metal

CRÓNICA: GARAGE SOUND FESTIVAL 2018 (Madrid) – Junio 2018

GARAGE SOUND FESTIVAL

RIVAS VACIAMADRID – 9, 10 JUNIO 2018

AUDITORIO MIGUEL RÍOS

Tras un más que digno debut en 2017, la segunda edición del Garage Sound Festival venía precedida por un cambio de fechas, pasando de mediados de Julio de 2017 (con la consiguiente ola de calor) a la segunda semana de Junio en este 2018; a priori parecía una buena decisión, ya que se lograba evitar el sofocante sol madrileño de Julio, pero seguro que no entraba en los planes de nadie que tuviéramos una semana protagonizada por la lluvia y el mal tiempo.

Pese a todo, el público respondió y demostró la fidelidad del estamento roquero ante este tipo de eventos. Como el año pasado, además de música había espacio para el motor, con distintas exhibiciones de motos y concursos de coches y motos custom, buenos ingredientes para vencer a una climatología que afortunadamente quedó relegada a mera anécdota.

VIERNES 9 JUNIO 2018

MAMMOTH MAMMOTH

El primer concierto que asistimos el viernes fue al de los australianos Mammoth Mammoth, que ofrecieron un concierto caracterizado por su estilo rocoso y cazallero.

Mickey Tucker a las voces se vino muy arriba durante el concierto, o lo dio todo, o se pasó con las cervezas, ya que primero se subió a las alturas del escenario (no con pocas dificultades para bajar), luego se paseó y cantó entre el público, y también aprovechó para dar abrazos y algún que otro beso a alguna mujer del público.

Fuera como fuera, transmitieron buen rollo y convencieron. A estas alturas, todavía no había mucha gente, pero no fue impedimento para que ofrecieran un buen show.

Entre los temas que sonaron, «Toruble», «Libby’s Pink Car», «Dinsaus» o «I want»

THE TEMPERANCE MOVEMENT

Los británicos ofrecieron un show mucho más clásico, su estilo es más ortodoxo, y la esencia blues de muchos de su temas nos llevaron de viaje a los 70.

Su vocalista Phil Campbell es un tipo especialmente magnético, logra cautivar al público con su voz personalísima y sus peculiares movimientos, así poco a poco, a medida que iban sonando los temas, mucho de los asistentes mutaron su indiferencia inicial a una severa aprobación.

Uno de los mejores temas fue «Caugh in the Middle», donde lograron la adhesión de muchos a su pegadizo estribillo. Sonaron bien, y poco se les puede reprochar. Buen show.

HARDCORE SUPERSTAR

Ni si quiera las nubes quisieron molestar la llegada del hard-rock de toque glamero de Hardcore Superstar; hasta la fecha habíamos disfrutado de conciertos más musicales, donde disfrutar de la pericia de las bandas, pero con Hardcore Superstar había que añadirle el toque festivo, era momento de saltar y dejarse llevar, y sin duda fue uno de los mejores conciertos del día.

Estos suecos siempre se han caracterizado por ofrecer shows llenos de energía, no paran de moverse y de implicar al público en el espectáculo, son simpáticos, y además muchos de sus temas tienen todo lo necesario para ser bombas en directo, algo que pudimos ver con el inicial «Kick on the Upperclass» donde ya lograron meterse a buena parte del respetable en el bolsillo.

Le siguieron «Electric Rider» y «Dreamin’ in a Casket», dos buenos temas que sin embargo parecieron menores ante la contundencia y efectividad de «My Good Reputaion», un corte de coreó la mayoría del Garage Sound Festival.

«Jocke» Berg es un gran frontman, carismático, eléctrico y que no falla a la voz, lo mismo ocurre con Vic Zino a la guitarra, imprimiendo mucha fuerza, siempre bien secundado por la base de Martin Sandvik y sobre todo la batería de «Adde» Anderson.

Tras «Touch the sky», otro bombazo como «Last Call for Alcohol», donde repartieron chupitos entre las primeras filas, y de ahí una concatenación de temas sin descanso con «Brinth the House Down», «Baboon», «Moonshine» y otro hit como «We Don’t Celebrate Sundays».

Como guinda final, un «Above The Law» en que a medida que iba sonando, iban desmontando la batería del pobre «Adde», hasta que casi se quedó sin nada. Graciosa finalización a un gran concierto de una gran banda.

BUCKCHERRY

Puede que fuera la banda que más ganas teníamos de ver en este Garage Sound, y no sé si fue precisamente por esas expectativas, o por sus defectos (que son bastantes), supusieron la gran decepción de la noche.

La carrera de Buckcherry ha sido un tanto desigual, comenzaron con tres grandes discos, pero a partir de ahí parecen que siguen por inercia, con discos que no acaban de convencer y en los que se echa de menos esos temazos, fiereza y efectividad de sus inicios.

Comenzaron con una buena elección «Ridin'» y «Broken Glass» que no sonaron especialmente bien, pero a partir de ahí los temas elegidos fueron un poco bluff, ya que «Slamin'» y «Rose» nos dejaron fríos, igual que a un Josh Todd que comenzó el show con abrigo, aunque poco a poco fue despojándose de la ropa hasta mostrar su icónica imagen sin camiseta en la que luce músculos y tatuajes.

Precisamente, Josh Todd, el alma máter de la banda, es el gran problema de la misma, no se esfuerza por cantar bien, y casi siempre está fuera de tono, por no hablar que en muchas canciones se ahoga y deja de cantar; su voz rota es muy personal, y la combinación con su tonalidad limpia tiene su punto, pero cuando no lo ejercitas ocurre lo que ocurrió en este Garage Sound, que suenas desdibujado y desluces los temas.

Otras veces pensaba que podía ser una mala noche, ahora que el 100% de la veces que he visto a Buckcherry ha ocurrido lo mismo, está claro que es un problema del señor Todd. «Lit Up», otro temazo con esos con los que se levanta a un muerto, estuvo marcado por el mismo pérfil, una voz fallona que lamentablemente se repitió durante todo el show.

La banda ha sufrido muchos cambios en estos años, y quitando a Steve D., al que todavía se le puede atribuir alguna antigüedad, el resto han ido cambiando tanto que ya cuesta seguirles la pista.

«Tired of You», «Rescue Me», «Too Drunk», «Sorry», «The Vacuum» y «Gluttony» fueron los siguientes en sonar y dar paso al más esperado de la noche, un «Crazy Bitch» que pasó sin pena ni gloria.

Como bises, «Out of Line», dudosa elección cuando había temas muchos más pegadizos que aún no habían sonado. Sinceremente, la gran decepción del festival.

DANKO JONES

Danko Jones es un seguro de vida, es como la muerte o hacienda, nunca falla, es llegar y ganarse a todos con su desbordante locuacidad, efusividad y espíritu roquero.

Tras «I Gotta Rock» y «Sugar Chocolate», sonó un «The Twisting Knife» con lo que los canadienses demostraron como hacer buen rock n roll, poca charla, y mucha energía, para después de estos primeros compases, coger Danko el micro y dirigirse al público para agradecerles su presencia en un día tan aciago, dando las gracias por que exista un festival 100% roquero, y como punto gracioso, pidiendo al técnico de luces que metiera más claridad, que quería que toda esa gente le viera.

«First Date» dio paso al posiblemente mejor tema de su show, un «Full of Regret» que sonó genial, igual que «Had Enough», o «Wild Cat». Se retiraron con «My Little RnR» sin posiblidad de bises ni nada similar, se fueron de la misma forma que entraron, sin miramientos, pero Danko Jones, siempre convencen.

SÁBADO 9 JUNIO

Siempre es complicado cubrir un festival, es imposible asistir a todo, así que de antemano pedimos disculpas por todos aquellos grupos que no pudimos ver. Este segundo día nos ceñimos a cubrir la parte central del festival, comenzando por la actuación de los suecos Graveyard.

GRAVEYARD

Este es uno de esos grupos difíciles de catalogar, son unos músicos excelentes y tocan a las mil maravillas, y su concierto en el Garage Sound Festival fue irreprochable, sonaron bien, bordaron todos y cada uno de los temas, pero su estilo es difícil para un festival; tiene aire clásico, incluso psicodélico, y es de esa música que se disfruta más en el salón de casa que en directo, aún así, repetimos, lo hicieron perfecto.

Show largo que comenzaron con «Slow Motion Countdown», seguido de «Please Don’t», «Hisingen Blues» y «Magneic Shunk», todos ejecutados con la sobriedad propia marca de la casa. Ese es uno de los aspectos que se lo podría reprochar, ya que estuvieron bastante estáticos, pero lo cierto es que su estilo tampoco da para muchas florituras sobre el escenario.

«The Fox», «Too Much Is Not Enough», «Walk On», «Bird of Paradise», «An Industry of Murder» fueron las siguientes en caer, me atrevería a decir que con bastante indiferencia por parte del público. Para el final, «Uncomfortably Numb», «Ain’t Fit to Live Here» y «The Siren»

Me atrevería a decir que los incondicionales de la banda disfrutaron de lo lindo, para el resto fue un concierto que no causó ni frío ni calor, pero una cosa está clara, son una buena banda.

BLACK STAR RIDERS

Viendo las camisetas del respetable, puede que fuera la banda que más ganas tenía de ver el público; lamentablemente su actuación estuvo protagonizada por los incidentes. Para empezar, el show de motos y coches previo se extendió más de la cuenta, con lo que empezó con retraso, luego justo antes de comenzar, hubo algún problema con el sonido que hizo que un ampli estuviera permanentemente emitiendo un ruido molesto de estática, y finalmente, ante la imposibilidad de arreglarlo, decidieron salir sin solucionar dicho problema, lo cual, obviamente incidió negativamente en el show.

Además, todo ese retraso afectó a su actuación, que se vio ostensiblemente acortada, limitándose al final a una escasa media hora que supo a muy poco.

Pese a todos los inconvenientes, la banda ofreció un show digno en el que combinaron presente (con 5 temas de Black Star Riders) y pasado (con 2 versiones de Thin Lizzy).

Muy sobrios Damon Johnson y Scott Gorham, cediendo el protagonismo a un Ricky Warwick que imprimió su carácter animando constantemente al público.

Sonaron «All Hell Breaks Loos», «Jailbreak», «Heavy Fire», «Soldierstown», «The Killer Instinct», «The Boys Are Back in Town» (la más aplaudida de la noche) y para acabar un «Kingdom of the Lost» que supieron a poco.

GLENN HUGHES

A sus 66 años, Glenn Hughes sigue siendo un artista descomunal, su pasado está fuera de toda dudas, pero viendo la forma a la que rinde su voz, me atrevería a decir que a su presente y su futuro todavía le quedan muchas páginas por escribir.

En esta ocasión tocaba un concierto tocando clásicos de Deep Purple, algo que fue muy bienvenido por la sección más carroza (con cariño) de la audiencia, y lo cierto es que el bueno de Glenn clavó de una forma magistral todas y cada una de las notas.

Comenzó con «Stormbringer», «Might Just Take Your Life» y «Sail Away», demostrando el porqué se le considera una de las grandes voces del rock, lo bordaba a cada instante, especialmente cuando adquiría el protagonismo tocando apenas sin instrumentos, cambiando las tonalidades, encandilando a la gente con ese feeling que transmite su voz.

«Mistreated» y «You Fool No One» fueron las siguientes elegidas, cortadas por el mismo patrón,  tras las cuales dio un discurso dando las gracias, todo con un espíritu muy flower power, hablando de paz y bendiciendo a todos por asistir al concierto, y dando gracias por llevar tantas décadas disfrutando del privilegio de vivir de la música.

Para el final, como él mismo dijo, una canción que conoce todo el mundo, «Smoke on the water», y como puntos finales, un crescendo sublime protagonizado por «Highway Star» y «Burn».

Gran show de un gran tipo.

GUN

Para el final, los escoceses Gun con su A.O.R melódico y sin fisuras. Así podría catalogarse su actuación, una que vimos desde la lejanía ya que había que aprovechar para coger fuerzas en un atestado puesto de comida.

A estas alturas de la noche, y con las fuerzas al límite, puede que no fuera la banda más apropiada, quizá se echó en falta temas un poco más contundentes, pero lo suyo siempre han sido las composiciones elegantes y de muy buen gusto.

Y así sonaron, elegantes sin estridencias, y para nosotros fue el punto y final a una segunda edición de un festival que esperemos que se asiente. Esperemos que para el próximo año haya más suerte con la meteorología.

Texto: Juan José Díez y S.A. Sánchez

Fotos: Juan José Díez