Max Metal

CRÓNICA: STEEL PANTHER + FOZZY (Madrid) – Febrero 2018

STEEL PANTHER + FOZZY

MADRID – 12 FEBRERO 2018

LA RIVIERA

La de los 80 fue sin duda la década dorada para el glam-metal, con una efervescencia y atención generalizada que lamentablemente no volverá. Simplemente por eso, para recordar épocas mejores, el  concierto de Steel Panther era una de esas fechas marcadas en rojo en el calendario.

Vale que lo suyo es cachondeo, y que tirando de los clichés más manidos del género montan un show medio musical medio cómico, pero hay que reconocerles el mérito de enganchar a su circo a público de diversas generaciones, unas por nostalgia, y otras por simple amor a pasárselo bien.

FOZZY

Antes de ellos llegó el turno de los también americanos Fozzy. Para unos, unos perfectos desconocidos, para otros, un grupo cuyo nombre recuerda a Ozzy Osbourne -de hecho, el nombre viene de ahí, de la época que se dedicaban a versionar a Ozzy y a otras bandas míticas-, y para otros es el grupo en el que canta la estrella de la W.W.E, Chris Jericho.

Pero la realidad es que Fozzy es un grupo de lo más interesante, practican un hard rock de corte americano en la onda de Shinedown, Staind, Creed y similares, tienen temas pegadizos y el carisma de su vocalista está fuera de toda duda.

Su concierto estuvo entretenido, con un Jericho rebosante de intensidad que hizo buen uso de su armario de chaquetas luminescentes, y con una banda que le secundó a las mil maravillas. Lástima que optaran por poner un volumen más propio de Beethoven que de seres humanos normales, todo sonó demasiado alto, estridente y fuera de sitio, pero aún así, se pudo disfrutar de esas canciones llenas de mérito como sus últimos singles «Judas», o «Painless», aunque también sonaron «Drinkin with Jesus», «Sin And Bones», «Spider in My Mouth», la versión de ABBA, «SOS», «Lights Go Out», «Bad Tatto» y «Sandpaper».

Ellos aprobaron, su técnico de sonido, NO.

STEEL PANTHER

Lo de Steel Panther es mitad un concierto, mitad un monólogo de humor, pero incluso sabiéndolo hay momentos en que tanta chorrada se hace un poco larga. Y eso que realmente son graciosos, interpelándose constantemente, y metiéndose unos con otros consiguen la sonrisa del público… pero a veces se les va un poco de las manos, y en Madrid, sus primeros 40 minutos habían sonado únicamente «Eyes of a Panther», «Goin’ in the Backdoor», «Asian Hooker» y el enérgico «Party Like Tomorrow is the end of the world».

Con referencias sexuales, su frase en español, «tiene el rabo pequeño», y su guitarra felina amarilla, Satchel llevó el mayor peso de la actuación, eclipsando a un Michael Starr, que las cosas como son, cantó todo sin problemas. Por su parte, Lexxy Fox en su papel de maquillarse constantemente y demás…

Exageran los tópicos hasta el histrionismo, consiguiendo una vez más la complicidad del público, como cuando celebraban el sold-out de la sala (con menos de media entrada vendida), o como cuando decían que Madrid era su ciudad favorita…

Una coreografía perfecta en la que intercalar música, «Wasted Too Much Time», «Poontang Boomeran», un momento sublime en el que tocaron el «Crazy Train» de Ozzy,  en el que Starr clavó el papel de Ozzy, y que personalmente me hizo estallar en carcajadas.

El solo de guitarra, larguísimo, no fue aburrido, ya que metió trocitos de Scorpions, Guns n’ Roses, Metallica, Black Sabbath, etc…

Tras «That’s When You Came In», pidieron la colaboración de alguna chica del público, y una vez aceptó el reto una valiente, atacaron con «Weenie Ride», para de ahí llegar el momento groupie, con infinidad de chicas sobre el escenario para tocar «17 girls in a row». (Tal y como está el patio, están tardando algunos colectivos en echárseles encima…)

Pese a sus múltiples intentos de que alguna enseñara los pechos, se fueron a casa con las ganas, aunque antes de eso llenaron un poco más de música su actuación con «Glory Hole», «Death to All But Metal» -según ellos, por el metal son capaces de follarse a su madre, matar 100 pavos reales para hacerse un pantalón, o gastarse más dinero en el pantalón que en la guitarra-, y finalmente, «Community Property» y «Parta All Day (Fuck All Night)»

Lo dicho, si lo entiendes, pura diversión.

Texto: Juan José Díez

Fotos: S.A. Sánchez