Max Metal

CRÓNICA: AMON AMARTH + HUNTRESS + SAVAGE MESSIAH (Madrid) – Febrero 2015

AMON AMARTH + HUNTRESS + SAVAGE MESSIAH

MADRID – 8 FEBRERO

LA RIVIERA

Será cosa del destino o de la casualidad, pero el caso es que la gira por España de los vikingos Amon Amarth  ha estado acompañada del temporal de nieve más rudo que se recuerda en los últimos años. Seguramente se sintieron como en casa, y no sólo por la climatología, sino también por el cariño que le demostró el público español.

Antes de ofrecernos su recital vikingo, fue tiempo de dos teloneros interesantes como Savage Messiah y Huntress.

SAVAGE MESSIAH

Los británicos son de esas bandas que últimamente abundan en el panorama metálico, no lo hacen nada mal pero no llegan a eclosionar. Su heavy metal es resultón y su directo también suele serlo, pero en esta ocasión su actuación, lastrados por un sonido deficiente, no fue de las que quedarán para el recuerdo.

Lo mejor fue la voz de Dave Silver, sonó bien, contundente y con fuerza, lo que no le acompañó fue el sonido de su guitarra, demasiado sucia, lo que hacía que el sonido global fuera un poco caótico.

Tal y como dijeron, fue su cuarto concierto en Madrid, aunque en este caso lo reducido de su actuación no fue suficiente para que se lucieran.

«Iconocaust», «Cross of Babylon», «Hellblazer», «Scavengers of Mercy», «The Fateful Dark», «Minority of One».

Regular, como hemos dicho, nada destacable.

HUNTRESS

Con sólo dos discos, los americanos Huntress ya gozan de cierto reconocimiento internacional, sin duda gracias a las armas de su explosiva vocalista Jill Janus, cuyo innegable atractivo la convierte en toda una bestia escénica. Su heavy metal de corte clásico regado de altas dosis de oscuridad y ocultismo va poco a poco ganando adeptos, y por lo que pudimos ver, en directo se desenvuelven con soltura, le ponen ganas y fueron capaces de lidiar de forma aceptable con el mal sonido.

En los primeros temas, la voz de Janus pasó desapercibida, pero poco a poco los técnicos arreglaron el desaguisado para que todo sonara más en su sitio, aunque al igual que ocurrió con su predecesor, el sonido fue algo sucio.

El resto de la banda ya sabe que Jill es la destinataria de la mayoría de las miradas, y se resignar con hacer su trabajo sin excesivas filigranas, no así Janus que es la que lleva todo el peso escénico de la actuación, tanto por sus movimientos y su conexión con el público, como por la versatilidad de esa sorpresiva voz capaz de rendir de forma soberbia en tonos graves, agudos, limpios y guturales.

El concierto comenzó con «Senicide», «Destory your LIfe», «Harsh Times On Planet Stoked», «Spell Eater» y «Starbound Beast», le siguieron «Zenith» y «Fire In My Heart» tras los cuales llegó el tema de «amor» compuesto por el grandísimo Lemmy de Motorhead, «I Want To Fuck You To Death», presentado en un medio español por su guitarrista Blake Meahl.

«Eight of Swords» puso punto y final a un concierto correcto, pero sin llegar a enamorar.

AMON AMARTH

Fue sonar la intro y notar que el sonido estaba en otra liga, potente, contundente, limpio y cristalino…unas cualidades con las que «Father of the wolf» sonó atronador. No es que Amon Amarth sea una banda que invierta mucho en escenografía, les bastó con un simple telón bélico de fondo, cuatro columnas de humo y la ausencia de monitores para observar en todo su esplendor toda su fuerza escénica.

Y que ya lo he comentado en otras ocasiones, pero hoy por hoy, el directo de estos suecos es uno de los que mejor representa el METAL con mayúsculas, energía, contundencia, actitud, personalidad y una musicalidad digna de los mismísimos Iron Maiden.

Y es que, pese a lo gutural de su música, los temas de Amon Amarth tienen tanta melodía que permiten al público corear cada pasaje del concierto, y así «Deceiver of the Gods», «Live for the Kill», «Free Will Sacrifice» o «Asator» sonaron
magistrales.

Olavi Mikkonen y Johan Söderberg se iban repartiendo los solos, y mientras tanto, Johan Hegg clavaba cada nota. Para los profanos su voz puede ser lineal e incomprensible, pero nunca me cansaré de elogiar la labor de este vocalista, sin él, las canciones no sonarían tan grandilocuentes.

Uno de los mejores temas de «Deceiver of the gods», «As Loke Falls» sonó brillante, idéntico y clavado al disco, y esa es otra de las virtudes de este grupo, no es nada falsaria, ofrecen en directo lo mismo que en el disco pero con mayor intensidad.

«Bleed for Ancient Gods», «Death in Fire», «The Last Stand of Frej» di  eron paso a uno de los momentos más esperados, que no es otro que el megahit «Guardians of Asgaard», masivamente coreado, al igual que «Shape Shifter».

El show iba llegando a su fin, Johan Hegg ya había tenido tiempo de brindar con el público usando su cuerno vikingo, y todavía faltaban por sonar «War of the Gods» y «Victorious March». Tras una rápida retirada, llegaron los bises con  «Twilight of the Thunder God» ejecutado con martillo de Thor en mano, y un gran final con «The Pursuit of Vikings», un tema que podíamos calificar hermano por su buenrollismo con el «The Clasman» de Iron Maiden, y sin duda un buen tema final para implicar a todo el respetable.

A este grupo le ha costado mucho tiempo llegar a la cumbre, pero está claro que se lo merecen tanto por calidad como por entrega. Imposible ser más convincentes.

Texto y fotos: Juan José Díez