Max Metal

CRÓNICA: Seether + Heaven’s Basement (Madrid)

SEETHER + HEAVEN’S BASEMENT

MADRID – 27 NOVIEMBRE

SALA ARENA

Más allá de temas económicos, se supone que los teloneros se eligen por cierta afinidad con el cabeza de cartel de un concierto, pero sinceramente, no se me ocurre un grupo con un estilo más antagónico al de Seether que Heaven’s Basement.

HEAVEN’S BASEMENT

Mientras los primeros hacen del post grunge una de sus banderas más representativas, y por ende sus canciones tienen un poso más bien tristón, lo de Heaven’s Basement es un hard-heavy festivo con un único propósito: la fiesta.

Y así transcurrió su concierto, un show enérgico en el que parecía que cada canción competía con su predecesora en cuanto a intensidad, tema a tema se iba subiendo el listón, y cada corte era más rápido y más cañero, menos mal que fue un show corto, si no, les acaba dando un chungo. Desde luego demostraron muy buenas maneras, se lo curran de lo lindo y en cuanto a actitud van sobrados.

Sin duda, no se me ocurre una mejor elección por parte de su discográfica Red Bull Records. Lo suyo es revitalizante, pura pasión, parece que de pequeño cayeron en la marmita de la bebida energética.

Sonaron “Unbreakable”, “Can’t let go”, “Fire, Fire”, “I’m Electric”, “Nothing to left lose”, “Reign on my paradise” y “Execuiotoner’s day”.

SEETHER

Admito que el grunge y sus derivados nunca han sido lo mío, pero sentía una sana curiosidad respecto a Seether, y había que saciarla viéndolos en directo. ¿El resultado? Personalmente, e insisto en lo de personalmente, me decepcionaron.

En líneas generales son un poco aburridos, Shaen Morgan es de lo más soso que he visto sobre un escenario, no se dirigió ni una sola vez al público, y consiguió lo que pensé que era imposible para una rockstar, tener una pinta peor que la de Hansi Kürsch. Dale Stewart tiene una actitud un poco más participativa, se mueve más, pero peca de “postureo”, al final muchas de sus poses son de lo más forzado.

Musicalmente, que al final es lo que importa, no estuvieron  mal si excluimos un volumen demasiado elevado para una afluencia bastante discreta, sonaron bien y demostraron su pericia a los instrumentos. La voz de Shaen estuvo bastante bien, brillando sobre todo en los temas más lentos, aunque su peculiar estilo a lo Capitán Cavernícola hizo que verle la cara fuera una labor de lo más titánica.

Podemos considerar que el concierto tuvo dos partes bien diferenciadas, una más sosa donde sonaron temas como “Gasoline” , “Needles” , ”Fine Again”, “Driven Under”, “Here and now” y el baladón “Broken” que sí, estuvo a gran altura, y una segunda mucho más  rocosa y potente que llegó tras un prescindible solo de batería.

Puede que sea mi inherente espíritu metalero, pero este segundo acto estuvo mucho mejor, más “caluroso”, temas como “Fur Cue”, “Rise Above This” sonaron atronadores, y “No resolution”, “Tonight” no le anduvieron a la zaga. El punto curioso llegó con un “country song”, que fue el perfecto telonero para otro de los mejores momentos de la noche con “The gift”.

Y para el final, buenas elecciones como “Fake it”, “I’m the one” y “Remedy”.

En resumidas cuentas, esperaba más. No me convencieron.

Texto y fotos: Juan José Díez