Max Metal

MANOWAR (Madrid)

MANOWAR

Madrid – 10 Abril

La Riviera

Sin duda, este ha sido el mejor concierto de Manowar que he visto, aunque tampoco es que esta afirmación signifique mucho de por sí, ya que las otras 2 veces (crónica de una de ellas aquí) fueron unos auténticos desastres llenos de despropósitos que me hicieron sentir vergüenza ajena; precisamente por eso asistí a este concierto con el espíritu crítico totalmente alerta. ¿Que Manowar veríamos? ¿Los creadores de grandes himnos? ¿O las caricaturas más vergonzantes del mundo del metal?

Afortunadamente, en esta gira han ganado los segundos, y sorprendentemente -al menos para mí-, nos encontramos con una banda sobria, profesional, que dio prioridad ante todo a la música. Es esta ocasión no hubo tiempo para los discursos maratonianos, vacíos y llenos de tópicos, para el desfile de seguidoras sobre el escenario, para la pérdida de tiempo del desfile de motos, para el volumen irracional y en definitiva para las estupideces varias que sólo pueden gustar cuando tienes 15 años. No, en esta ocasión nos encontramos con una banda que fue ejecutando tema tras tema de forma encadenada, apenas sin presentación, casi dos horas y media de concierto en la que los temas se enlazaban sin apenas respiro.

Del obligatorio comienzo con «Manowar», siguieron todos los cortes del disco al que se le rinde homenaje en esta gira, y así, el Battle Hymns sonó íntegro, «Death Tone», «Metal Daze», «Fast Taker», «Shell Shock», «Dark Avenger», «Battle Hymn» y «Sun of Death» fueron cayendo de forma un poco desigual. El sonido fue aceptable, no abusaron absurdamente de los decibelios con lo que se podía seguir cada instrumento sin esa tortura de otras veces en la que únicamente se escucha una gran bola de graves.

 

 

La banda bien, correcta, Di Maio siempre con sus poses, aunque más comedido de lo normal, Logan con ese aspecto cada vez más cercano al protagonista de Waynes World, -sí, lo tengo que decir, alguien debería regalarle un espejo-, y Eric Adams pletórico, se le ve en forma, y su voz sigue en un gran estado, aunque hay que reconocer que buena parte del mérito habría que otorgárselo a su ingeniero que manejaba con maestría los delays, los ecos y los efectos. Aún así, el conjunto voz-ingeniero sonó ciertamente irreprochable.

Tras los cortes del Battle Hymn, personalmente creo que fue la parte más floja del concierto, ya que pese al título del álbum, tampoco es que tenga grandes himnos, llegó otra de esas partes que podrían erradicar, el solo de guitarra de Logan, si por lo general los solos son ya aburrido, cuando el guitarrista no es nada del otro jueves, se vuelve algo totalmente prescindible, y esa es la verdad, Logan hará bien su trabajo, pero no deja de ser un guitarrista del montón.

Con «Brothers of metal» la cosa empezó a cambiar, esto si sonaba más grandilocuente, y aunque el sonido podría haber sido un poco más pulcro, fue suficiente para sentir la potencia del tema, el público lo recibió con entusiasmo, al igual que «Blood of my enemies», «Kill with power», «Sign of the hammer» y «Fighting the world».

 

 

 

Y llegó el momento del discurso de Di Maio, corto, y sin demasiados aspavientos, esta vez fueron unas palabras necesarias ya que rindieron homenaje a Scott Columbus, ex batería de la banda recientemente fallecido, un recuerdo emotivo que se intensificó con la dedicatoria del siguiente corte «Gates of Valhalla» en que Eric Adams lo bordó.

«Hearts of Steel» siguió con la tónica de los verdaderos himnos con un público totalmente entregado, que sin embargo recibió con más frialdad el sólo -también prescindible- de Di Maio. De lo mejor de la noche, «Metal Warriors» y sobre todo «The gods made heavy metal», y para la parte final, los más cañeros, con un gran «Hail and Kill» y unos más desiguales, sobre todo por un sonido demasiado aturullado en «House of Death» y «Hand of Doom», algo que se solucionó con «The Power» que si sonó como es debido.

Para los bises, «Warriors of the world united» y «Black Wind, Fire and Steel» con otro de los momentos que deberían eliminar de sus shows, la rotura de las cuatro cuerdas del bajo de DiMaio.

En general, bien, pero no estoy seguro de si esta a priori buena sensación se debe a comparaciones con pasados desastres, o por méritos propios de esta actuación.

Texto: Juan José Díez
Fotos: Juan José Díez (Archivo, concierto del Metalway del 2005). En esta ocasión no acreditaron a fotógrafos.