La música de Asha, o de Kike G. Caamaño nunca se ha caracterizado por su sencillez, inmediatez o accesibilidad. No, no es una mœsica fácil, no es un producto para las masas, es más, seguramente unos oídos profanos la desechen sin otorgarle la oportunidad que se merece. Pero si algo ha desmostrado Kike en estos años de carrera, es honestidad, ante todo es fiel a sí mismo y a una idea de concebir la música como algo más que un producto de usar y tirar.
Sus composiciones son un crisol de detalles que tienen que ser degustados huyendo de la precipitación. El verdadero concepto de su música se palpa en escuchas sucesivas, donde en cada una de ellas se encuentra un nuevo aporte, una nueva pincelada de su genialidad.
El estilo progresivo siempre ha marcado su obra, y este "Euphoria project" no es una excepción, abundan los temas largos, densos y complejos, composiciones llenas de talento y de trabajo. En este caso se ha hecho acompañar por el cantante Jacob Poulsen a las voces, y el resultado habla por sí sólo, el disco es equilibrado y gana en personalidad.
Kike ha vuelto a firmar un trabajo de sobresaliente, posiblemente no consiga el reconocimiento que merece, pero desde aquí no podemos por menos que darle la enhorabuena por impregnar nuestros oídos con semejante genialidad. Tan completo y brillante como acostumbra.
Juan José Díez
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