La clara apuesta por la grandiosidad y la magnificiencia son señas de identidad en los Gaia de Mago de Oz. Nada en Gaiia es tradicional, todo se engrandece, desde las composiciones, hasta el libreto, pasando por las múltiples colaboraciones presentes.
No se trata de un disco al uso, esto es una historia que se articula a través de canciones, una opera-rock-metal con sus personajes y un hilo conductor que enlaza todas las canciones. Tiene su mérito, no resulta fácil construir semejante obra, ni conjugar voces tan dispares, pero lo cierto es que Mago de Oz han encontrado un filón que expltoan a las mil maravillas.
Su música es directa, accesible, festiva, llena de esos violines y flautas de toques celtas que le otorgan ese aire tan bailable de bacanal, quizá tras 20 canciones del estilo llegue a abrumar un poco, resultando lineal por moemtnos, y como puntos negativos podíamos destacar cierta dejadez a la hora de construir ciertas rimas, aunque entendibles por ceder protagonismo a la historia que subyace en todo este Gaiia 3, pero lo cierto es que globalmente es un muy buen disco.
Sinceramente, creo que encontramos mejores Mago de Oz en estos grandes proyectos que en sus discos más "tradicionales", aquí han creado unas señas de identidad capaces de llegar a gente de 10 años y de 70. Me gustaría hacer especial hincapié en la colaboración de Escobedo, su toque de oscuridad en "El principe de la dulce pena" encaja muy bien con estos Mago, ya que otorga un contrapunto perfecto a tanta alegría, y como no, el epílgo final "Atlantia", rebosante de cambios y voces, es de lo más interesante.
Su personalidad levanta ampollas, o se les quiere o se les odia, pero está claro, que con sus dimes y diretes, hoy por hoy no existe una banda más grande que Mago de Oz en el panorama roquero nacional, y discos como "Gaia 3" son el paradigma perfecto de su magnitud.
Juan José Díez
|